La policía italiana, en colaboración con autoridades internacionales, ha clausurado definitivamente el grupo clandestino de Telegram 'New Saga', una red criminal privada compuesta por más de 1,000 miembros dedicada al tráfico y difusión de material de explotación sexual infantil.
La operación, que ha trascendido este jueves, se ha saldado con la detención de 17 personas: siete dirigentes y administradores (uno de ellos en Suiza) y otras diez por posesión de archivos, arrestadas en distintas provincias italianas, informó la policía en un comunicado.
La investigación destapó la existencia de "una comunidad privada en línea, estructurada y organizada bajo estrictas reglas" y compuesta por más de 1,000 participantes.
Arrestati 17 appartenenti a organizzazione criminale per detenzione e divulgazione di grossi quantitativi di materiale pedopornografico. L’indagine condotta dai poliziotti del Centro nazionale per contrasto pedopornografia online della Postale #17settembrehttps://t.co/uRlGmDiCQL pic.twitter.com/efztsB5MT2
— Polizia di Stato (@poliziadistato) September 17, 2026
Las pesquisas comenzaron en 2024 tras una alerta de la agencia estadounidense Homeland Security Investigations (HSI).
Las primeras pistas sobre transacciones en criptomonedas permitieron identificar a un primer administrador, de 24 años, en Campania (sur de Italia).
A partir de ahí, varios agentes consiguieron ganarse la confianza de los dirigentes del grupo y se infiltraron como "coadministradores" para desmantelar la estructura desde dentro.
La investigación destapó un entramado con soporte técnico avanzado que utilizaba servidores virtuales, almacenamiento en la nube, cifrado y bots automatizados para moderar conversaciones y restaurar contenidos.
La cúpula de la organización también prestaba asistencia a los usuarios para ocultar los archivos.
Para acceder al grupo y mantener la condición de miembro, la organización exigía el pago de cuotas en criptomonedas, el envío de nuevo material ilícito o la difusión de enlaces destinados a captar a otros usuarios.
Por último, el análisis de la investigación permitió identificar 996 cuentas vinculadas a países extranjeros, cuyos datos fueron remitidos a las autoridades internacionales a través de Europol e Interpol con el objetivo de identificar a los responsables y poner a salvo a los menores afectados.