Representantes de varios caucus demócratas en el Congreso de Estados Unidos exigieron la renuncia de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y el desmantelamiento del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), tras la muerte de dos manifestantes durante operativos migratorios en Minnesota en enero.
Durante una protesta frente a la sede del ICE en Washington, el líder del Caucus Hispano, Adriano Espaillat, responsabilizó a Noem por los hechos y pidió su destitución. A la exigencia se sumaron integrantes del Caucus Negro, el Caucus Asiático y del Pacífico, y el Caucus de Mujeres Demócratas, quienes también demandaron un juicio político.
Los legisladores celebraron un fallo judicial que permite a congresistas visitar centros de detención migratoria sin previo aviso, y denunciaron la permanencia de niños y familias detenidas en Mineápolis. El congresista Joaquín Castro calificó las acciones del ICE como un sistema de crueldad avalado por la administración del presidente Donald Trump.
Las protestas surgieron tras la implementación del operativo “Metro Surge”, que intensificó redadas contra migrantes en el estado. Durante estas acciones, agentes migratorios mataron a balazos a los manifestantes Renée Good y Alex Pretti, ambos ciudadanos estadounidenses, lo que ha generado indignación a nivel nacional.