En un contexto de reconfiguración política tras la captura de Nicolás Maduro, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó este sábado la inyección de 300 millones de dólares a un nuevo fondo de "protección social". Los recursos provienen de una venta extraordinaria de fueloil, combustible derivado del petróleo.
Durante un acto transmitido por la estatal Venezolana de Televisión (VTV), la mandataria explicó que estos capitales están destinados a fortalecer el ingreso de los trabajadores, así como a sectores críticos de salud, alimentación y vivienda.
Nueva arquitectura financiera ante la crisis
Rodríguez detalló que su administración ha establecido dos fondos soberanos alimentados por nuevas inversiones en hidrocarburos:
Fondo de Protección Social: Enfocado en la mejora salarial y servicios básicos de la población.
Fondo de Servicios Públicos: Destinado a la infraestructura nacional.
Pese al anuncio del flujo de capital, la presidenta encargada no ofreció detalles específicos sobre el porcentaje o la fecha en que se verá reflejado el incremento en los ingresos de la clase obrera.
Tensión comercial con Colombia: El "No" a Gustavo Petro
A pesar del deshielo diplomático en la región, Rodríguez rechazó formalmente la propuesta del presidente de Colombia, Gustavo Petro, de establecer un arancel cero para la comercialización binacional. La mandataria argumentó que Venezuela no puede competir en igualdad de condiciones debido a las sanciones estadounidenses que aún pesan sobre los productores locales.
"Presidente Petro, nos gustaría, pero no se puede... no podemos ir en igualdad de condiciones y nosotros tenemos que acompañar a nuestro país productivo", sentenció, subrayando que la desigualdad generada por las medidas coercitivas impide una apertura comercial total en este momento.