Cuba se prepara para una nueva jornada de fuertes apagones. La estatal Unión Eléctrica (UNE) estima que el mayor déficit de generación de este martes provocará afectaciones simultáneas en hasta el 71% del territorio nacional.
La previsión ocurre mientras los aproximadamente 9.4 millones de habitantes de la isla dispondrán, en promedio, de apenas dos o tres horas de electricidad durante la jornada.
Para el periodo de mayor consumo, previsto durante la tarde y noche, la UNE calcula una capacidad disponible de 1,011 megavatios (MW), frente a una demanda máxima estimada en 3,350 MW.
La diferencia representa una afectación calculada de 2,369 MW, cantidad de energía que deberá desconectarse para evitar que los apagones ocurran de manera desordenada.

Ocho de 16 unidades térmicas están fuera de servicio
La crisis energética cubana se ha prolongado durante los últimos dos años y el propio Gobierno ha reconocido que el Sistema Electroenergético Nacional (SEN) atraviesa una situación “crítica”.
Entre las causas se encuentra el deterioro de la infraestructura eléctrica. Las centrales termoeléctricas, que representan cerca del 40% de la generación, fueron construidas principalmente durante las décadas de 1960 y 1970 y enfrentan constantes averías debido a la falta de inversiones y mantenimiento.

Este martes, ocho de las 16 unidades de generación térmica permanecen fuera de operación. Estas plantas utilizan crudo nacional, por lo que no están directamente afectadas por el bloqueo petrolero estadounidense mencionado por las autoridades.
Los motores de generación aportan otro 40% del sistema eléctrico cubano, pero requieren diésel y fueloil importados. La presión de Estados Unidos ha dificultado el acceso a estos combustibles y provocado que varias unidades permanezcan detenidas.
El 20% restante de la generación procede del gas y las fuentes renovables.
Cuba apuesta por la energía solar
Ante la crisis, el Gobierno cubano ha colocado la energía solar como una de sus principales alternativas, con respaldo de China. El plan contempla la construcción de 92 parques solares que, en conjunto, tendrían una capacidad instalada cercana a los 2,000 MW.
Hasta ahora, 54 parques fotovoltaicos ya aportan electricidad al sistema. Sin embargo, su capacidad para reducir los apagones es limitada durante la noche, precisamente cuando aumenta el consumo, debido a que la isla cuenta con pocas baterías para almacenar la energía generada durante el día.
Expertos independientes estiman que una recuperación integral del sistema eléctrico cubano requeriría entre 8,000 y 10,000 millones de dólares, una inversión que se encuentra fuera de las posibilidades económicas actuales de la isla.