La escalada militar en Medio Oriente podría tener consecuencias económicas de gran alcance, al punto de empujar a más de 30 millones de personas a la pobreza en todo el mundo, de acuerdo con estimaciones del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
El organismo internacional advirtió que el conflicto está generando efectos económicos en cadena, los cuales impactan con mayor fuerza a las poblaciones más vulnerables, especialmente en países con menor capacidad para hacer frente al aumento en los precios de la energía y los alimentos.
Escenarios de impacto global
El análisis más reciente del PNUD contempla distintos escenarios, que van desde interrupciones de corta duración hasta afectaciones prolongadas de hasta ocho meses.
En el escenario más severo, se estima que hasta 32 millones de personas podrían caer en la pobreza en 162 países, reflejando el alcance global de la crisis.
Aunque los efectos más inmediatos se concentran en las naciones directamente involucradas y en aquellas dependientes de la importación de energía, el organismo prevé consecuencias negativas a largo plazo en economías de ingresos bajos y medios.
Impacto más allá de la región
El informe señala que regiones como África subsahariana, Asia y pequeños Estados insulares también resentirán los efectos del conflicto, pese a su lejanía geográfica.
Esto se debe a la interconexión de los mercados globales, donde el encarecimiento de insumos básicos puede trasladarse rápidamente a distintas economías.
Riesgo de una crisis prolongada
En la sexta semana del conflicto, y pese a un alto el fuego temporal, el impacto económico está pasando de una fase aguda a una etapa prolongada, lo que incrementa el riesgo de un deterioro sostenido en los niveles de bienestar.
"La guerra es desarrollo en sentido inverso. Un conflicto puede deshacer en semanas lo que los países han construido durante años", señaló el PNUD.
El organismo subrayó que muchos gobiernos enfrentarán decisiones complejas, al tener que elegir entre contener la inflación o financiar servicios básicos como salud, educación y empleo.
Países vulnerables, los más afectados
El informe advierte que las economías con menor margen fiscal son las más expuestas a los efectos del conflicto, lo que agrava las desigualdades existentes y limita la capacidad de respuesta de las políticas públicas.
Medidas para mitigar el impacto
Ante este panorama, el PNUD propone implementar transferencias monetarias temporales y focalizadas para proteger a los hogares más vulnerables, con un costo estimado de hasta 6,000 millones de dólares en el escenario más crítico.
También recomienda subsidios dirigidos o vales para el consumo energético básico, aunque desaconseja los apoyos universales al considerar que benefician en mayor medida a los sectores de mayores ingresos y resultan financieramente insostenibles.
El organismo concluye que, sin medidas oportunas, el conflicto podría profundizar las brechas económicas y sociales a nivel global.