Un tribunal chileno declaró culpable a una mujer que mantuvo oculto durante aproximadamente 11 años el cadáver momificado de su madre dentro de una vivienda, mientras continuaba cobrando la pensión y otras prestaciones destinadas a la adulta mayor.
Ketty Castro Cáceres fue responsabilizada por los delitos de estafa, falsificación y uso malicioso de instrumento público. El caso fue juzgado en Curicó, ciudad ubicada en la Región del Maule, en la zona central de Chile.
Aunque el tribunal ya emitió un veredicto condenatorio, la pena que deberá cumplir será comunicada el próximo 25 de septiembre durante la lectura de la sentencia.
Utilizó la huella de su madre para falsificar documentos
La investigación acreditó que Castro Cáceres utilizaba la huella dactilar de su madre para elaborar documentos y cartas de autorización falsas, las cuales presentaba ante la Caja de Previsión de la Defensa Nacional para continuar cobrando la pensión de montepío.
Mediante este procedimiento obtuvo cerca de 26 millones de pesos chilenos, equivalentes aproximadamente a 27 mil dólares, por pagos realizados entre 2013 y 2017.
La mujer también empleó antecedentes falsos para solicitar otras prestaciones públicas durante la pandemia de 2021, entre ellas beneficios tramitados mediante servicios estatales y el registro de cargas familiares que no le correspondían.
El tribunal acogió parcialmente la acusación debido a que algunos periodos investigados ya se encontraban prescritos. Sin embargo, determinó que existían pruebas suficientes para responsabilizarla por los documentos falsificados y las prestaciones cobradas dentro del plazo de persecución penal.
Denuncia del nieto permitió localizar el cuerpo
El caso comenzó a esclarecerse en 2021, cuando el hijo de Castro Cáceres y nieto de la fallecida presentó una denuncia por presunta desgracia. El hombre había sido criado por su abuela y aseguró que la vio por última vez en 2010.
Una discusión entre madre e hijo permitió conocer finalmente el lugar donde permanecía el cuerpo. La Policía de Investigaciones lo encontró dentro de una vivienda del sector Aguas Negras, en Curicó, en avanzado estado de momificación.
Los análisis establecieron que la mujer, quien tenía 91 años y padecía cáncer, habría fallecido entre enero y julio de 2011. La Brigada de Homicidios no encontró lesiones que permitieran atribuir su muerte a la intervención de otra persona.
La acusada fue detenida en 2022, un año después del hallazgo, mientras avanzaban las investigaciones sobre el ocultamiento del cadáver y el cobro de los recursos públicos.
Peritajes descartaron una enajenación mental
Durante el proceso, la defensa solicitó que Castro Cáceres fuera considerada inimputable por una posible enajenación mental. La discusión provocó que el juicio permaneciera suspendido durante casi un año.
Sin embargo, los peritajes psicológicos descartaron que la acusada estuviera incapacitada para responder penalmente por sus actos, por lo que el procedimiento fue reanudado hasta concluir con el veredicto de culpabilidad.
El 25 de septiembre el tribunal dará a conocer la extensión de las penas y determinará si su cumplimiento será efectivo o si la condenada podrá acceder a alguna medida sustitutiva.