Una mujer británica de 56 años fue sentenciada a 13 años de prisión luego de que un tribunal determinara que mantuvo a una adolescente con discapacidad intelectual en condiciones de esclavitud doméstica durante más de 25 años en Gloucestershire, en el este de Inglaterra.
El juez Ian Lawrie, del Tribunal de la Corona de Gloucestershire, dictó la condena contra Amanda Wixon, madre de diez hijos, por mantener a la víctima retenida de forma "cruel y persistente" desde 1995 hasta 2021.
"Este secuestro se prolongó desde que era una adolescente hasta que superó los 40 años. El trauma que dejó esta esclavitud es profundo y duradero", señaló el magistrado durante la audiencia.
Víctima fue obligada a trabajar durante más de dos décadas
La mujer afectada, identificada por medios locales como “K”, tenía 16 años cuando quedó bajo el control de Wixon. Desde entonces fue obligada a permanecer en una vivienda donde realizaba tareas domésticas sin descanso y sin recibir pago alguno.
De acuerdo con la Policía de Gloucestershire, la víctima vivía en una habitación con una cama básica, sábanas sucias, paredes con moho y sin acceso a luz natural. Además, fue privada de alimentos suficientes, atención médica y recursos económicos, a pesar de que su captora solicitaba beneficios gubernamentales a su nombre.
Denunció tras conseguir un teléfono móvil
Las autoridades también documentaron múltiples episodios de violencia. Según el testimonio de la víctima, en varias ocasiones fue estrangulada, golpeada con el palo de una escoba e incluso sufrió agresiones con productos de limpieza.
El caso salió a la luz en marzo de 2021, cuando la mujer logró conseguir un celular y llamar en secreto a la policía. Esa misma noche agentes acudieron al domicilio y arrestaron a Wixon.
Actualmente, la víctima vive con una familia de adopción y continúa con su proceso de recuperación. A través de una carta presentada ante el tribunal, expresó el impacto que el abuso ha tenido en su vida.
"Durante 25 años viví con miedo, control y abuso. Aunque mi agresora fue declarada culpable, el trauma y las pesadillas siguen conmigo cada día. Nada puede devolverme los años que perdí", escribió.