Estados Unidos y Canadá están negociando para alcanzar una tregua sobre los aranceles antes de que expire el plazo fijado para este miércoles por el presidente Donald Trump.
Durante una conferencia de prensa, el primer ministro Mark Carney afirmó que se encuentran en negociaciones con los representantes estadounidenses.
"Las negociaciones son muy intensas y delicadas. Este no es el momento de hablar de negociaciones en público”.
Trump ha amenazado con imponer aranceles del 50% sobre $20,000 millones de dólares en productos canadienses, que van desde palos de hockey hasta depresores linguales.
Ambos países forcejearon durante décadas por el comercio, con tensiones que se incrementan cada vez más en puntos sensibles como las importaciones canadienses de madera blanda y el acceso de Estados Unidos al mercado lácteo protegido de Canadá.
La estrategia beligerante de Trump con Canadá marca una desviación extraordinaria de la relación tradicionalmente cooperativa entre ambos países. Trump ha gravado productos canadienses con aranceles, en un intento de traer de vuelta la manufactura a Estados Unidos.
Alrededor del 72% de las exportaciones se dirigieron a Estados Unidos
Casi el 72% de las exportaciones de productos canadienses el año pasado se dirigieron a Estados Unidos. El presidente Trump ha convertido los aranceles en la pieza central de su agenda económica para el segundo mandato.
En 2025 se instauraron impuestos a la importación de dos dígitos a casi todos los países del mundo, con el argumento de que el prolongado déficit comercial de Estados Unidos era una emergencia nacional.
Al anunciar los aranceles de la Sección 338, Trump afirmó que Canadá discrimina contra las exportaciones estadounidenses de automóviles, alcohol y queso, por lo que "está molesto" porque, junto con China, el país vecino fue el único país que respondió con aranceles de represalia cuando él impuso gravámenes a sus productos el año pasado.
La Sección 338 autoriza al presidente a imponer aranceles de hasta el 50% sobre importaciones procedentes de países que hayan discriminado a empresas de Estados Unidos. A diferencia de las sanciones de la Sección 301, no se requiere investigación.