Un tribunal de la provincia china de Yunnan sentenció este martes a cadena perpetua a un menor que tenía 14 años en el momento de los hechos por violar y asesinar a una compañera de clase de 15 años, en un caso que ha vuelto a situar el foco en la delincuencia juvenil en el país asiático.
El Tribunal Intermedio de la ciudad de Qujing condenó al acusado, de apellido Jiang, a cadena perpetua por los delitos de violación y homicidio intencionado, además de imponerle la privación de derechos políticos de por vida.
De acuerdo con la sentencia, los hechos ocurrieron entre la noche del 6 de julio y la madrugada del 7 de julio de 2025, cuando el menor intentó agredir sexualmente a la víctima, estudiante de su mismo centro. Posteriormente, al temer que el crimen fuera descubierto, la estranguló con las manos, causándole la muerte.
El tribunal consideró que los actos del acusado constituyen delitos de violación y homicidio intencionado y que deben ser castigados de forma conjunta conforme a la ley.
La corte señaló que las circunstancias fueron "particularmente graves" y las consecuencias "serias", lo que justificó una pena severa.
No obstante, al tratarse de un menor de edad en el momento de los hechos, la legislación china no permite la aplicación de la pena de muerte, por lo que el tribunal optó por la cadena perpetua tras evaluar la naturaleza del crimen y su impacto social.
El juicio contó con la presencia de familiares de la víctima, así como de representantes de órganos legislativos y asesores políticos, además de medios de comunicación.