Las autoridades españolas elevaron a diez el número de personas reportadas como desaparecidas tras el incendio forestal de Los Gallardos, en Almería, mientras la cifra oficial de fallecidos permanece en 13.
La actualización se produjo después de que fuera presentada una nueva denuncia relacionada con dos personas cuyo paradero continúa sin conocerse. Las autoridades advirtieron que podrían recibirse más reportes conforme las familias logren establecer contacto con los organismos encargados de centralizar la información.
Confirman la identidad de la decimotercera víctima
La última víctima mortal confirmada es una ciudadana británica de 93 años que había sido evacuada con heridas de gravedad y permanecía ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario Torrecárdenas de Almería.
La mujer falleció debido a la gravedad de las lesiones sufridas durante el incendio, convirtiéndose hasta ahora en la única víctima cuya identidad y nacionalidad han podido establecerse oficialmente.
Los otros 12 cuerpos fueron localizados en las zonas afectadas por las llamas, pero su estado impide realizar una identificación mediante métodos convencionales.
Pruebas de ADN serán clave para identificar a los fallecidos
El servicio de Criminalística de la Guardia Civil ya obtuvo el perfil genético de las 12 víctimas pendientes de identificar, por lo que el proceso dependerá del cotejo con muestras proporcionadas por sus familiares.
Las autoridades españolas trabajan en coordinación con representantes consulares de Bélgica, Reino Unido y Francia, debido a que entre las personas fallecidas o desaparecidas podría haber ciudadanos de esos países.
El Centro Integrado de Datos, conformado por especialistas forenses y agentes de Criminalística, concentra las denuncias, los perfiles genéticos y la información relacionada con las víctimas para evitar duplicidades y agilizar las identificaciones.
Además de las 13 personas fallecidas y las diez denuncias por desaparición, el balance incluye ocho heridos. Cuatro de ellos permanecen hospitalizados en estado grave en centros médicos de Sevilla.
Las autoridades aclararon que una denuncia por desaparición no significa necesariamente que la persona haya muerto, ya que algunos afectados podrían encontrarse fuera de la zona, permanecer incomunicados o no haber podido contactar con sus familiares.
Concluyen las batidas sin localizar nuevas víctimas
La Guardia Civil dio por finalizados los rastreos realizados en el terreno calcinado sin encontrar nuevos cuerpos. En las labores participaron equipos especializados que recorrieron las áreas más afectadas para descartar la presencia de más víctimas.
Mientras avanza la investigación y la identificación de los fallecidos, comenzó la recuperación gradual de la movilidad en la zona. La carretera AL-6109 fue reabierta, aunque el acceso al municipio de Bédar continúa restringido y únicamente se permite el ingreso de familiares de los residentes.
El incendio permanece bajo vigilancia para evitar posibles reactivaciones, mientras las autoridades continúan investigando sus causas y mantienen abiertas las diligencias relacionadas con las personas que siguen sin ser localizadas.