Una nueva ofensiva aérea lanzada por Rusia contra la capital de Ucrania dejó al menos siete personas fallecidas y 24 más heridas durante la madrugada de este lunes, luego de que fuerzas rusas desplegaran oleadas de misiles y drones sobre distintos sectores de Kiev, en uno de los ataques más intensos registrados en las últimas semanas.
Las autoridades ucranianas informaron que los bombardeos comenzaron durante la noche y continuaban durante las primeras horas del lunes, obligando a miles de habitantes a buscar refugio en estaciones del metro y otros espacios subterráneos ante el sonido constante de explosiones y las alertas antiaéreas.
Edificios residenciales colapsan y continúan las labores de rescate
De acuerdo con el balance preliminar proporcionado por la Administración Militar de Kiev, uno de los impactos más graves ocurrió en el distrito de Podilskyi, donde un edificio residencial sufrió un colapso parcial tras ser alcanzado durante el ataque.
Asimismo, en el distrito de Darnytsia, varios edificios multifamiliares resultaron dañados y las autoridades mantenían operaciones de búsqueda debido a la posibilidad de que existan personas atrapadas entre los escombros.
"Estos son edificios residenciales. Lugares donde la gente dormía y vivía su vida cotidiana", señaló el jefe de la Administración Militar de Kiev, Tymur Tkachenko, al describir la magnitud de los daños ocasionados por la ofensiva.
Las autoridades ucranianas detallaron que el ataque fue ejecutado mediante una combinación de misiles balísticos, misiles de crucero y drones de ataque, una estrategia que Rusia ha utilizado en repetidas ocasiones para intentar saturar los sistemas de defensa aérea desplegados alrededor de la capital.
Las explosiones se escucharon en distintos puntos de Kiev durante varias horas, mientras equipos de emergencia, bomberos y personal de rescate trabajaban para sofocar incendios y localizar posibles víctimas entre estructuras dañadas.
La ofensiva ocurrió apenas unos días después de otro ataque masivo contra la capital ucraniana, en el que decenas de personas perdieron la vida y cientos de edificios resultaron afectados.
Zelenskyy había advertido sobre un nuevo ataque a gran escala
Horas antes de los bombardeos, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, había advertido sobre la posibilidad de una nueva ofensiva rusa de gran magnitud contra Kiev, citando información de inteligencia.
Tras los ataques, el mandatario reiteró su llamado a los aliados occidentales para reforzar las capacidades de defensa aérea del país, particularmente mediante el suministro de más sistemas y misiles Patriot, al considerar que la falta de reposición de estos recursos favorece la continuidad de la ofensiva rusa.
La nueva escalada militar ocurre en un contexto de creciente preocupación internacional por el incremento de ataques aéreos sobre Ucrania, mientras las autoridades mantienen activas las labores de rescate y no descartan que el número de víctimas pueda aumentar en las próximas horas.