Rusia lanzó durante la madrugada de este martes una nueva ofensiva masiva con misiles balísticos y drones contra Kiev y su región, que dejó al menos ocho personas muertas en la capital y múltiples heridos, incluidos menores de edad.
El balance permanecía en actualización mientras los equipos de emergencia combatían incendios, inspeccionaban edificios afectados y buscaban posibles víctimas entre los escombros. Una novena muerte fue reportada en Boryspil, dentro de la región de Kiev, donde otras nueve personas resultaron heridas.
Decenas de explosiones fueron escuchadas en un periodo aproximado de 15 minutos, a partir de las 2:23 de la madrugada, mientras las alertas aéreas permanecían activadas y las defensas ucranianas intentaban interceptar los proyectiles.
Seis trabajadores ferroviarios murieron en el ataque
Entre las víctimas se encuentran seis trabajadores de la empresa pública ferroviaria Ukrzaliznytsia. Instalaciones vinculadas con la red de trenes figuraron entre los puntos afectados durante la ofensiva.
Los impactos y la caída de fragmentos provocaron incendios y daños en distintos sectores de Kiev. Los servicios de emergencia se desplegaron para controlar las llamas, revisar las estructuras afectadas y determinar si había personas atrapadas.
La ofensiva también ocasionó daños en edificios de Boryspil, mientras las autoridades mantenían abiertas las labores de evaluación. Debido a que las operaciones continuaban, el número de víctimas podría modificarse durante las próximas horas.
Kiev acumula seis días consecutivos de ataques
El bombardeo ocurrió después de varios días de ofensivas prácticamente ininterrumpidas sobre Kiev y sus alrededores. Con este episodio, la capital ucraniana acumuló seis jornadas consecutivas bajo ataques rusos, principalmente con vehículos aéreos no tripulados.
Durante esta campaña también han resultado afectados almacenes, comercios, edificios residenciales e infraestructura logística. La combinación de drones y misiles balísticos busca aumentar la presión sobre las defensas aéreas, debido a que los proyectiles siguen trayectorias, velocidades y altitudes diferentes.
Las autoridades ucranianas todavía no han presentado un balance definitivo sobre la cantidad y los modelos de misiles y drones utilizados durante el ataque.
Ucrania pide aumentar la presión internacional sobre Rusia
El ministro de Exteriores ucraniano, Andrí Sibiga, sostuvo que la nueva ofensiva contradice cualquier señal de disposición rusa para avanzar hacia un alto el fuego o una reunión entre los presidentes Volodímir Zelenski y Vladímir Putin.
Ante la continuidad de los bombardeos, el funcionario solicitó ampliar las sanciones contra los sectores y empresas relacionados con la producción rusa de misiles balísticos. También pidió aplicar medidas secundarias contra quienes contribuyan a financiar la operación militar mediante la compra de petróleo ruso.
Sibiga reiteró además la propuesta de utilizar los activos rusos congelados en otros países para respaldar a Ucrania. Kiev mantiene estas peticiones mientras enfrenta una ofensiva aérea sostenida que ha alterado las actividades cotidianas y obligado a la población a permanecer constantemente atenta a las alertas.