Un torneo inaugural de lucha libre entre robots humanoides, bautizado como Ultimate Robot Knock-out Legend (URKL), debutó en la ciudad china de Shenzhen con combates que incluyeron puñetazos y patadas altas y hasta un contendiente que siguió peleando tras perder la cabeza de un golpe.
El combate, calificado por los organizadores como la primera competencia mundial de este tipo, enfrentó al robot humanoide blanco apodado "Águila Blanca" con su oponente, de características similares pero de color negro "Matador", dejando videos virales del enfrentamiento.
Detrás de la iniciativa se encuentra la empresa de robótica EngineAI, con sede en Shenzhen, ciudad conocida como el 'Silicon Valley' chino por su concentración de empresas tecnológicas punteras.
El momento más comentado del duelo, que se realizó con público en directo, llegó cuando uno de los robots perdió la cabeza tras encajar un golpe y, pese a perder las funciones de detección instaladas en ella, continuó peleando, lanzando puñetazos y resistiendo impactos.
Un total de 32 equipos de todo el mundo fueron seleccionados para competir, todos con el robot humanoide EngineAI T800 —de 1.73 metros de altura y 75 kilogramos de peso— como plataforma estandarizada y con el objetivo de hacerse con el cinturón de campeón y un premio acumulado de 10 millones de yuanes (unos 1.48 millones de dólares).
Los organizadores subrayaron que la competencia no se centra únicamente en la fuerza bruta, sino que el formato evalúa a los robots en cuatro categorías: golpes efectivos, estabilidad corporal, capacidad defensiva y evasiva, y resistencia general.