Más de 60 estudiantes de una escuela en la ciudad costera de Gabes, en Túnez, resultaron intoxicados tras la exposición a gases provenientes de un complejo químico, cuya operación ha sido objeto de reclamos por parte de organizaciones civiles que exigen su cierre.
La ONG Stop Pollution informó que los incidentes más recientes ocurrieron en dos momentos distintos: el 18 de abril, cuando al menos 20 alumnos de secundaria presentaron dificultades respiratorias y debilidad en las extremidades, y posteriormente este miércoles, cuando se reportaron otros 40 casos con síntomas similares.
Casos se suman a afectaciones acumuladas
De acuerdo con la organización, estos episodios se agregan a más de mil personas que han presentado problemas de salud relacionados desde octubre pasado, presuntamente vinculados a las emisiones del complejo, enfocado principalmente en la industria del fosfato.
A pesar de las denuncias, las autoridades no han ordenado el cierre de las instalaciones. En febrero, un tribunal determinó que no existían pruebas suficientes para suspender las operaciones, lo que redujo momentáneamente las protestas.
Fallo judicial generó inconformidad
El proceso judicial se prolongó en varias ocasiones, con al menos ocho aplazamientos antes de emitirse el fallo, aun cuando el caso fue considerado urgente debido a la gravedad de los daños respiratorios reportados por especialistas.
Previo a esta resolución, ciudadanos y colectivos realizaron manifestaciones tanto en Gabes como en la capital del país, denunciando los efectos de las emisiones tóxicas que, aseguran, han causado daños ambientales y de salud durante más de una década.
Buscan alternativas ante crisis ambiental
El representante regional de abogados en Gabes, Mounir Adouni, indicó que la decisión judicial sería impugnada, aunque hasta el momento no se han dado a conocer avances sobre dicho proceso.
Por su parte, el ministro de Obras Públicas y Vivienda, Salah Zaouari, anunció en octubre de 2025 la reactivación de seis proyectos previamente detenidos, con una inversión estimada de 200 millones de dinares, con el objetivo de atender la problemática ambiental, aunque no se ha informado sobre su progreso.