Lo que prometía ser una jornada laboral rutinaria de renovación terminó convertida en un hallazgo histórico. Un grupo de trabajadores de la construcción encontró un botín de 49 lingotes y cientos de monedas de oro ocultos en las paredes del sótano de una propiedad en Dendermonde. Según las primeras estimaciones, el tesoro tendría un valor cercano a los US$10,4 millones de dólares.
El sorpresivo descubrimiento ocurrió el pasado martes 11 de agosto, mientras los obreros realizaban perforaciones en la estructura para instalar nuevas tuberías de alcantarillado.
"Al principio pensé que eran monedas de un euro. Pero luego también vimos una pepita de oro allí. Fue entonces cuando nos dimos cuenta de que era algo más grande", relató un joven estudiante que trabajaba en la obra durante una entrevista con una emisora local belga, describiendo su reacción inicial como de "incredulidad y asombro".
Honestidad ante todo
Lejos de intentar apropiarse del botín, los trabajadores notificaron de inmediato el hallazgo a la Policía de Dendermonde para evitar incurrir en un delito.
La propiedad donde yacía el tesoro pertenece a CAW Oost-Vlaanderen, una asociación volcada en la asistencia social. Su director, Geert Hillaert, expresó su entusiasmo ante la noticia y manifestó su deseo de que la fortuna pueda destinarse a financiar los programas de ayuda humanitaria y social que gestiona la organización.

Un futuro legal incierto
El destino final del tesoro dependerá de la legislación belga. La normativa vigente establece un plazo de hasta cinco años para que el legítimo propietario o sus herederos se presenten a reclamar los bienes. Por el momento, la identidad de la persona que escondió la fortuna en el sótano sigue siendo un absoluto misterio.
De no aparecer un dueño legal en el plazo establecido, las autoridades judiciales determinarán el reparto del botín. Se prevé que tanto la empresa constructora como la organización benéfica inicien los trámites legales correspondientes para reclamar una parte de la millonaria cifra.
Llamado a la calma:
Ante el revuelo causado por la noticia, la policía local emitió un comunicado instando a la ciudadanía a no acercarse al inmueble. Las autoridades buscan evitar que curiosos o cazatesoros irrumpan en la obra con la intención de buscar más piezas de valor ocultas.