Este jueves al menos 12 personas murieron en el sur del Líbano en una serie de ataques israelíes, entre ellos un paramédico que estaba de servicio, y otras 37 resultaron heridas a pesar del alto el fuego en vigor desde mediados del mes pasado.
El Centro de Operaciones de Emergencia del Líbano informó de un bombardeo en la localidad de Haboush, en el que perdieron la vida cinco personas y otras dos resultaron heridas; otro en Doueir, donde fallecieron tres personas y hubo 15 lesionados; y un tercero en el pueblo de Harouf, que dejó tres muertos y otros 19 heridos.
Según una serie de comunicados del departamento, que depende del Ministerio de Salud Pública, tanto el ataque de Doueir como el de Harouf dejaron al menos un menor fallecido cada uno.
Por otra parte, la ciudad de Majdal Selm fue objeto de un bombardeo dirigido contra los paramédicos de una ambulancia que se encontraba de servicio, lo cual causó la muerte de un miembro del equipo y lesiones a un segundo.
El Ministerio de Salud Pública dijo en un comunicado que esas acciones “violan toda” la ley humanitaria internacional, y llamó a los diferentes países a que actúen para poner fin a esos crímenes, a fin de que se restablezca la “autoridad de las legislaciones relevantes”.
Más de 100 trabajadores sanitarios han muerto en el Líbano desde el inicio del conflicto el pasado 2 de marzo, en ataques del Estado judío contra objetivos del sector, muchos de ellos ambulancias y equipos de emergencias.
Las acciones de este jueves tuvieron lugar a pesar de la tregua en vigor entre el Líbano e Israel desde mediados de abril, y también pese a las intenciones anunciadas en las últimas horas de celebrar una nueva ronda de diálogo en Washington a finales de la próxima semana.
También, por su parte, el grupo libanés chiíta Hizbulá lanzó varios ataques, en su mayoría dirigidos contra las tropas israelíes presentes en el sur del Líbano.