El presidente del Parlamento de Irán y jefe negociador en las conversaciones con Estados Unidos, Mohamad Baqer Qalibaf, lanzó una nueva advertencia a Washington al señalar que una escalada militar podría arrastrar a la región a un conflicto prolongado y con consecuencias económicas de gran alcance.
A través de un mensaje publicado en redes sociales, el funcionario iraní aseguró que las amenazas y acciones militares impulsadas por Estados Unidos podrían provocar daños a la infraestructura energética, afectar los mercados internacionales y generar un escenario del que sería difícil salir durante años.
Qalibaf afirmó además que si Washington mantiene una estrategia basada en la presión militar, se enfrentará a una respuesta distinta por parte de Teherán.
Trump amenaza con nuevos ataques contra Irán
Las declaraciones del líder parlamentario iraní se producen después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara que su país lanzará nuevos ataques contra Irán y reiterara su intención de tomar control de puntos estratégicos de la infraestructura petrolera iraní.
Entre los objetivos mencionados por Trump se encuentra la isla de Jarg (Kharg Island), considerada la principal terminal de exportación de petróleo de Irán y una instalación clave para la economía del país.
Continúan los enfrentamientos en la región
La tensión entre ambos países aumentó después de una nueva ronda de ataques e intercambios militares registrados durante los últimos días. Mientras Estados Unidos ha intensificado sus operaciones contra objetivos iraníes, Teherán ha respondido con acciones dirigidas contra posiciones estadounidenses en la región.
Al mismo tiempo, el conflicto ha elevado la preocupación internacional por el impacto que podría tener sobre el suministro mundial de energía y el tránsito marítimo en el Golfo Pérsico.
Negociaciones de paz permanecen estancadas
Las advertencias cruzadas llegan en un momento en que los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un acuerdo definitivo enfrentan dificultades. Aunque continúan los contactos indirectos entre ambas partes, persisten desacuerdos sobre las condiciones necesarias para avanzar hacia una solución negociada.
La situación representa uno de los momentos de mayor tensión entre Washington y Teherán en los últimos meses, mientras la comunidad internacional sigue de cerca la evolución del conflicto y sus posibles repercusiones económicas y geopolíticas.