El desplome de un helicóptero en el sector de Chatsworth, al noroeste de Los Ángeles, dejó tres personas fallecidas y una más lesionada durante la tarde del martes.
La aeronave cayó aproximadamente a las 18:57 horas sobre un estacionamiento cercano a un edificio comercial, en las inmediaciones de North Mason Avenue. El impacto provocó un incendio que alcanzó cuatro vehículos y dos grandes contenedores de almacenamiento.
Más de 50 elementos del Departamento de Bomberos de Los Ángeles fueron movilizados para combatir las llamas, revisar los restos de la aeronave y asegurar el área. La columna de humo podía observarse desde distintos puntos de la zona, pero el fuego quedó completamente controlado durante la noche.
Tres personas murieron en el lugar
Los equipos de emergencia confirmaron el fallecimiento de tres personas en el sitio del accidente. Una cuarta víctima recibió atención y fue trasladada a un hospital, aunque las autoridades no proporcionaron información sobre la gravedad de sus lesiones.
Al menos una de las personas fallecidas fue localizada fuera del helicóptero, dentro del estacionamiento. Hasta el momento no se ha precisado si todas las víctimas viajaban en la aeronave o si alguna se encontraba en tierra cuando ocurrió el impacto.
Las identidades de los fallecidos tampoco han sido reveladas, mientras las autoridades realizan las diligencias correspondientes y notifican a sus familiares.
Investigan la causa del desplome
Las autoridades no han confirmado oficialmente el modelo, la matrícula ni el operador del helicóptero. Tampoco se ha determinado qué actividad realizaba antes de caer, aunque versiones preliminares señalan que podría tratarse de una aeronave empleada para labores informativas.
El desplome ocurrió cerca del lugar donde, poco antes, una camioneta se había impactado contra un autobús del transporte público en el cruce de Nordhoff Street y De Soto Avenue. Ese accidente vial dejó dos personas fallecidas y seis lesionadas.
Las primeras versiones indican que el helicóptero sobrevolaba el sector para cubrir ese operativo; sin embargo, esta información todavía deberá ser confirmada como parte de las investigaciones.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte y la Administración Federal de Aviación asumirán las indagatorias para determinar las causas del accidente.
Los especialistas revisarán los registros de mantenimiento, las comunicaciones del piloto, la trayectoria de vuelo, las condiciones meteorológicas y la posibilidad de una falla mecánica.
La zona permaneció acordonada para permitir el levantamiento de evidencias y la inspección de los restos. Hasta que las autoridades aeronáuticas presenten sus primeros resultados, la causa del desplome permanece sin determinar.