El rey británico Carlos III subrayó hoy que su hijo Enrique, que regresó a finales de agosto con su esposa, Meghan Markle, y sus dos hijos, Archie y Lilibet, al Reino Unido tras seis años de ausencia, sigue fuera de la familia real y no tendrán derecho al uso de títulos como Su Alteza Real.
"No habrá cambios en el estatus actual del Duque y la Duquesa de Sussex. Su tratamiento como Su Alteza Real sigue en suspenso y no se usarán", señala el rey, que dice responder así a una serie de peticiones para aclarar esta cuestión.
La carta, firmada por un representante de Carlos III pero "bajo su dirección", recuerda que los duques de Sussex fueron quienes eligieron "respeto por su independencia financiera y la protección de su intimidad", y ello "seguirá siendo respetado por completo", señala el documento.
El rey británico insistió en que Enrique y Meghan son "ciudadanos privados con intereses comerciales y benéficos" mientras residan en el Reino Unido y que el denominado 'Acuerdo de Sandringham', por el cual renunciaron en enero de 2020 a ser miembros activos de la familia real, continúa vigente.
También precisó que este estatus fuera de la corona no interfiere con las labores filantrópicas de los duques de Sussex, que son "un asunto personal para ellos dos y se lleva a cabo de manera privada", y que cualquier tipo de comunicación correspondiente a la pareja se deberá hacer a través de su propia oficina, independiente al Palacio de Buckingham.