El espectáculo inaugural del Super Bowl LX arrancó con toda la energía del punk rock gracias a la presentación de Green Day, quienes tomaron el escenario en el Levi’s Stadium antes del enfrentamiento entre Seahawks y Patriots. La banda estadounidense lideró la ceremonia previa con una selección de sus éxitos más emblemáticos que hicieron vibrar al público presente. 
La actuación incluyó temas como “Holiday” y “Boulevard of Broken Dreams”, interpretados sin introducciones largas y con mucha fuerza desde los primeros acordes, marcando el tono para el gran evento deportivo de la noche. Su presencia en un escenario de alto impacto puso de manifiesto la importancia de la música en la experiencia del Super Bowl. 
Este momento musical se sumó a otras presentaciones previas al partido, como la entonación del himno nacional y otras interpretaciones, antes de que la atención se trasladara al choque deportivo entre los Patriots y los Seahawks, que se disputó inmediatamente después.