El actor James Van Der Beek consiguió asegurar el hogar de su familia en Texas poco antes de su fallecimiento, ocurrido el 11 de febrero de 2026 a los 48 años, tras una larga batalla contra el cáncer colorrectal en estadio 3.
Conocido por su papel en la serie Dawson's Creek, el intérprete concretó el 9 de enero la compra del rancho de 36 acres ubicado en Spicewood, en las afueras de Austin, propiedad que su familia rentaba desde 2020.
La adquisición, valuada entre 4.76 y 4.8 millones de dólares, fue posible gracias al apoyo económico de amigos cercanos, quienes colaboraron a través de un fideicomiso para cubrir el pago inicial.
De acuerdo con declaraciones de su representante, el actor no pudo completar la operación por sí solo debido a los elevados costos médicos derivados de su tratamiento oncológico.
La estrategia permitió que su esposa, Kimberly Van Der Beek, y sus seis hijos pasaran de ser inquilinos a propietarios con hipoteca, garantizando la permanencia en el hogar familiar tras su muerte.
Una vida centrada en la familia
La mudanza a Texas en 2020 marcó un cambio radical para la familia, que dejó atrás Beverly Hills en busca de mayor tranquilidad y contacto con la naturaleza.
En una entrevista concedida en 2022, el actor describió la experiencia como “centradora” y destacó que para sus hijos representó una educación distinta, más conectada con el entorno natural y los ciclos de la vida.
Crisis financiera tras la enfermedad
Pese a su trayectoria en televisión y cine, el patrimonio del actor se vio severamente afectado por los gastos médicos.
Según diversos reportes, su fortuna pasó de varios millones de dólares a una cifra cercana a los 100 mil dólares al momento de su fallecimiento.
Van Der Beek había reconocido años atrás que su contrato en Dawson’s Creek fue poco favorable y que no recibió ingresos significativos por retransmisiones, situación agravada por los cambios en la industria del streaming y las reglas sindicales.
El sistema de salud del sindicato SAG-AFTRA exige a los actores cumplir con un ingreso anual mínimo o cierto número de días trabajados para mantener cobertura médica, una meta difícil durante enfermedades prolongadas.
Tras su muerte, amigos y allegados lanzaron una campaña en GoFundMe para apoyar a la familia con gastos médicos pendientes y otros costos. En apenas 48 horas, la recaudación superó los 2.2 millones de dólares.
En el mensaje público, los organizadores agradecieron el respaldo recibido y pidieron respeto a la privacidad de la familia.
"El espíritu de James sigue reuniendo a las personas”, expresaron.