Adán Jodorowsky, quien ha desarrollado su trayectoria artística bajo el nombre de Adánowsky, volverá a Monterrey para presentar un espectáculo en el que recuperará dos de los personajes que marcaron sus primeros años dentro de la música: El Amador y El Ídolo.
En entrevista con Info 7, el músico, productor, actor y director de cine explicó que decidió regresar a esas etapas de su carrera como una forma de rendir homenaje a los personajes que creó cuando comenzaba a abrirse camino en la industria musical.
“Fue un periodo de mi vida donde la gente tenía mucho entusiasmo porque acababa de llegar a la industria de la música con mis primeros discos y quise rendir un homenaje a esos personajes que creé hace mucho tiempo”, explicó.
La conexión humana es clave para producir
Además de su faceta como intérprete, Jodorowsky ha trabajado como productor con artistas como Natalia Lafourcade, Esteman, Mon Laferte y León Larregui.
Al hablar sobre la manera en que decide con quién colaborar, el artista señaló que la relación personal que establece con otros músicos es fundamental antes de iniciar cualquier proceso creativo.
“Lo que busco es pasármela bien, porque no se trata de hacer arte para estar tenso”, comentó. Para Jodorowsky, primero debe existir un buen contacto humano y posteriormente puede surgir el trabajo musical.
El productor describió ese proceso como una conexión que no debe ser forzada y que, desde su perspectiva, tiene más que ver con una “conexión energética” entre las personas.
Adán Jodorowsky cuestiona el valor de los premios
A lo largo de su carrera, Adánowsky ha recibido reconocimientos como dos premios Grammy, cinco Latin Grammy y un galardón como “Productor del Año”.
Sin embargo, el artista considera que los trofeos no necesariamente representan la recompensa más importante de su trabajo. Para él, el verdadero valor está en las experiencias que ha vivido durante la creación de sus discos.
“Ganar premios es una gran alabanza para el ser humano, para el ego”, reflexionó. No obstante, cuestionó quién determina el valor de una obra mediante un reconocimiento y señaló que, personalmente, concede mayor importancia a lo que experimentó durante las grabaciones.
“Lo que vale para mí es la experiencia que tuve cuando grabé los discos. Eso es mi premio”, afirmó.
Para su regreso a tierras regias, Adánowsky busca que el público pueda conectar con distintas emociones a través de las canciones de El Amador y El Ídolo.
El músico adelantó que el espectáculo estará marcado por la nostalgia, la alegría y la diversión, además de una puesta en escena acompañada por cinco músicos.
“Nostalgia, alegría, felicidad, experiencia, divertirse, pasar un súper show. Vengo con cinco músicos. Entonces vamos a darlo todo”, aseguró.