La Fiscalía de California presentó cargos contra Britney Spears por presuntamente conducir bajo los efectos del alcohol y otras sustancias, tras su detención ocurrida el pasado mes de marzo, un episodio que posteriormente derivó en su ingreso voluntario a un centro de rehabilitación.
De acuerdo con información difundida por The New York Times, la Fiscalía del condado de Ventura formalizó una acusación por un delito menor. Sin embargo, en la denuncia no se detalla qué tipo de sustancias habría consumido la cantante al momento del incidente.
Arresto y proceso judicial
La llamada 'Princesa del Pop' fue detenida a inicios de marzo por autoridades de California, bajo la sospecha de conducción temeraria presuntamente relacionada con el consumo de alcohol. Horas después fue puesta en libertad, aunque deberá comparecer ante un juez el próximo lunes.
Ingreso voluntario a rehabilitación
Cinco semanas después del arresto, la intérprete de 'Baby One More Time' decidió internarse de manera voluntaria en un centro de rehabilitación, con el objetivo de enfocarse en su bienestar personal. Su equipo calificó lo ocurrido como un episodio inexcusable.
Personas cercanas a la artista señalaron que Spears se mostró afectada y arrepentida por la situación, especialmente por las posibles consecuencias en sus hijos.
Antecedentes y preocupaciones recientes
Desde que en 2021 logró poner fin a la tutela legal ejercida por su padre, Spears ha mantenido una presencia constante en redes sociales, lo que en ocasiones ha generado inquietud entre sus seguidores.
En octubre de 2025, su exesposo Kevin Federline manifestó su preocupación en unas memorias, donde aseguró que era "momento de encender las alarmas" respecto al comportamiento de la cantante.
No es la primera vez que la artista enfrenta este tipo de situaciones. En 2007 tuvo un breve paso por rehabilitación tras varios episodios públicos, y en enero de 2008 fue hospitalizada en dos ocasiones en un centro de salud mental en medio de una disputa por la custodia de sus hijos.