Las posibilidades de que Max Verstappen consiga un nuevo campeonato de la Fórmula 1 lucen altamente complicadas en el presente curso. Tras el ajuste del reglamento técnico, Red Bull Racing ha cedido terreno frente al claro dominio mostrado por Mercedes y la constante suma de puntos de Ferrari.
Ubicado en el sexto puesto de la tabla general con 188 puntos, el tetracampeón neerlandés se encuentra a una distancia de 132 unidades respecto al líder de la clasificación, Andrea Kimi Antonelli, con 320 puntos, e incluso por detrás de figuras como George Russell, Lewis Hamilton, Charles Leclerc y Lando Norris. Con solo siete carreras restantes en el calendario, en las que se incluyen Singapur, Estados Unidos, México, Brasil, Las Vegas, Catar y Abu Dabi, el margen de error es prácticamente inexistente.
Sus pistas de dominio para un cierre de infarto
A pesar del panorama adverso, Verstappen cuenta a su favor con un historial aplastante en la mayoría de los trazados que integran la recta final del campeonato:
En el circuito de México, es el máximo ganador histórico del GP azteca con 5 victorias, en Abu Dabi se ha consolidado como un especialista al registrar 4 triunfos consecutivos en el cierre del mundial, mientras que en Estados Unidos acumula 3 victorias al hilo en la pista de Austin, en Brasil y Catar, el tetracampeón registra múltiples victorias y actuaciones memorables, destacando su absoluto control bajo la lluvia en suelo brasileño.
Las únicas excepciones en esta gira final son Singapur, un trazado urbano que históricamente le ha complicado la configuración a la escudería austriaca, y Las Vegas, donde el historial sigue siendo reducido.
¿Qué necesita para lograr la hazaña?
Para concretar una remontada épica, el piloto de Red Bull necesitaría ganar prácticamente todas las pruebas restantes de la temporada y depender de múltiples abandonos o actuaciones desastrosas por parte del bloque puntero de Mercedes y Ferrari.
Ante esta compleja realidad, dentro del garaje del equipo de las bebidas energéticas, el enfoque principal ha comenzado a virar hacia la optimización del monoplaza para pelear podios de forma constante y sentar las bases de desarrollo de cara al próximo año.