Carlos Cordeiro, asesor de la FIFA y mano derecha de su presidente, Gianni Infantino, anunció este viernes su dimisión a raíz de su desacuerdo con la nueva y polémica propuesta del organismo de permitir la venta de participaciones de la Copa del Mundo, algo que considera "perjudicial" para el futbol.
"No puedo quedarme de brazos cruzados mientras la FIFA se plantea vender una participación en el Mundial. Quiero dejar claro que no he tenido nada que ver con esta propuesta y que me opongo a ella de forma inequívoca. Es un mal acuerdo para las federaciones miembro de la FIFA, un mal acuerdo para el futbol y un mal acuerdo para el futuro a largo plazo de este deporte", explicó el directivo en un comunicado difundido en sus redes sociales.
La UEFA anunció este jueves que sus federaciones nacionales no participarán en las competiciones de la FIFA, tras la reunión mantenida este jueves para estudiar la polémica propuesta de Infantino, a la que también se han opuesto otras confederaciones, como Concacaf y la de Asia.
La dimisión de Cordeiro supone un terremoto en la FIFA, envuelta en críticas desde que hace días hiciera pública su intención de crear FIFA Forward Enterprise (FFE), una nueva filial con la que pretende manejar las operaciones comerciales y los eventos de la organización, como el Mundial, y de la que tiene intención de vender a inversores privados el 20 % de participación.
En este sentido, Cordeiro ha manifestado públicamente su rechazo a esta iniciativa, que solo saldría adelante de ser aprobada por la mayoría de las 211 asociaciones miembro que componen la FIFA.
"La FIFA ya tiene acceso a unos recursos financieros extraordinarios" y si las federaciones miembro "consideran que se necesita una inversión adicional para desarrollar este deporte, la FIFA ya tiene la capacidad financiera para proporcionar ese apoyo a partir de sus recursos actuales", afirmó el exasesor.
"Vender una participación permanente en el activo más valioso del futbol para recaudar 4.2 mil millones de dólares no tiene mucho sentido. Supone hipotecar el futuro del futbol sin ninguna justificación convincente", denunció.
En un momento en el que el debate se centra en si la FIFA debería aceptar la entrada de capital externo para generar un mayor valor, Cordeiro mostró su absoluto desacuerdo con el enfoque que pretende impulsar Infantino y que le ha llevado a renunciar a su cargo.
"No acepto esa propuesta. Las personas que construyeron este éxito ya han demostrado que la FIFA cuenta con la experiencia necesaria para seguir haciendo crecer tanto el deporte como su futuro comercial", sostuvo antes de criticar que se pide a las federaciones que tomen una decisión "de enormes consecuencias" en apenas 50 días o "se arriesguen a quedarse atrás".
"Esa no es una forma responsable de determinar el futuro del futbol mundial", lamentó.
En su opinión, "esta propuesta se ha convertido en una cuestión decisiva para el futuro de la FIFA. Tras una cuidadosa reflexión, ya no puedo seguir desempeñando mi cargo de asesor principal del presidente. Por lo tanto, he presentado mi dimisión con efecto inmediato", aclaró.
"La responsabilidad de la FIFA no es maximizar los beneficios comerciales a cualquier precio, sino proteger y fortalecer el fútbol para las generaciones futuras. Cuando esos principios entran en conflicto, el futbol debe ser lo primero", concluyó Cordeiro.