Mucho antes de volver a cruzarse con Inglaterra en un escenario mundialista, el futbol regiomontano ya había vivido un capítulo especial frente a los británicos.
El miércoles 28 de mayo de 1986, apenas unos días antes del arranque de la Copa del Mundo de México, Rayados de Monterrey fue el rival elegido por la selección inglesa para uno de sus últimos partidos de preparación.
El encuentro se disputó en las instalaciones del Club Cima, en Monterrey, ante alrededor de cinco mil aficionados que abarrotaron el lugar. Muchos de ellos incluso siguieron las acciones desde los techos de las viviendas cercanas para no perderse la visita de una de las potencias del futbol mundial.
Un amistoso con ambiente mundialista
Bajo un cielo nublado y una temperatura cercana a los 30 grados, Inglaterra mostró su poder ofensivo y se impuso 4-1.
Kerry Dixon abrió el marcador apenas al minuto 9 y, un minuto después, Héctor Becerra respondió para Rayados con el empate momentáneo.
Sin embargo, antes del descanso Dixon volvió a aparecer para devolver la ventaja al conjunto europeo. En la segunda mitad, John Barnes amplió la diferencia al minuto 59 y Gary Stevens sentenció el encuentro al 75.
Aunque el resultado favoreció ampliamente a Inglaterra, uno de los momentos más recordados fue protagonizado por el guardameta Jorge "Wama" Contreras, quien al minuto 66 detuvo un penal cobrado por Terry Fenwick, evitando que la derrota fuera más amplia.
Rayados llegó horas antes del partido
El compromiso encontró a Monterrey prácticamente sin descanso.
El plantel albiazul había regresado durante la madrugada del 28 de mayo procedente de California, donde disputó dos encuentros de exhibición frente a los Petroleros de Tampico-Madero en las ciudades de Anaheim y Fresno.
Pese al desgaste del viaje, Rayados aceptó medirse con una de las selecciones favoritas para el Mundial, en un duelo que quedó grabado en la memoria de la afición regiomontana.
Aquel amistoso fue parte de la preparación de Inglaterra para la Copa del Mundo de 1986.
El conjunto inglés avanzó hasta los cuartos de final, donde quedó eliminado el 22 de junio tras caer frente a Argentina en uno de los partidos más recordados en la historia de los Mundiales.
Ese encuentro pasó a la historia por los dos goles de Diego Armando Maradona, incluido el polémico tanto conocido como "La Mano de Dios" y la brillante anotación que posteriormente sería llamada el "Gol del Siglo".