El Paris Saint-Germain dio un golpe de autoridad en la UEFA Champions League y se instaló en semifinales con una actuación contundente en Anfield, donde derrotó 2-0 al Liverpool para sellar un global de 4-0.
Con un doblete de Ousmane Dembélé, el vigente campeón reafirmó su candidatura al título y mantiene vivo el sueño de lograr algo inusual en la era moderna del torneo: defender con éxito la corona europea, un logro que solo ha conseguido el Real Madrid en las últimas décadas.
El conjunto dirigido por Luis Enrique mostró personalidad y contundencia en un escenario históricamente complicado.
Tras un primer tiempo equilibrado, Dembélé apareció en la segunda mitad para inclinar la balanza.
Su primer gol, al minuto 72, silenció a la afición local, mientras que el segundo llegó en tiempo añadido para sentenciar la eliminatoria.
El PSG resistió los intentos del Liverpool, que buscaba otra noche épica en casa, pero no logró concretar sus oportunidades.
Incluso un penal señalado a favor del equipo inglés fue anulado tras la revisión en el VAR, apagando las esperanzas de remontada.
Con este resultado, el equipo parisino avanzó a la antesala de la final, donde enfrentará al ganador de la serie entre el Bayern Múnich y el Real Madrid.
La escuadra francesa, que conquistó su primera Champions la temporada pasada, busca ahora consolidarse como una dinastía en Europa. Bajo el mando de Luis Enrique, el PSG ha demostrado solidez, confianza y un estilo competitivo que lo coloca nuevamente entre los favoritos al título.