El esquiador alpino Lucas Pinheiro Braathen se convirtió en protagonista de una página inédita en el deporte internacional al conquistar la medalla de oro en el eslalon gigante durante los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026. El atleta logró un tiempo combinado de 2:25.00, resultado que le permitió subir a lo más alto del podio.
Con este triunfo, Brasil obtuvo su primera medalla en la historia de los Juegos Olímpicos de Invierno, y además se concretó un hecho sin precedentes: se trata de la primera medalla olímpica de oro para un atleta latinoamericano en unos Juegos de Invierno.
Un podio dominado por el alto nivel europeo
En la competencia de eslalon gigante masculino, Braathen superó al suizo Marco Odermatt, quien se quedó con la medalla de plata, y a su compatriota Loïc Meillard, ganador del bronce. El registro de 2:25.00 fue determinante para asegurar la victoria en una prueba considerada de las más técnicas del esquí alpino.
La actuación del brasileño destacó desde la primera bajada, manteniendo consistencia en ambas mangas hasta consolidar el mejor tiempo global de la jornada.
De Noruega a Brasil: una decisión clave
Nacido en Oslo, Noruega, de madre brasileña y padre noruego, Lucas Pinheiro Braathen compitió inicialmente bajo la bandera noruega en el circuito internacional. Sin embargo, en 2024 decidió representar a Brasil, país de origen materno, decisión que terminó marcando un hito histórico para el deporte sudamericano.
El oro conseguido en Milano-Cortina 2026 no solo representa un logro individual, sino también un momento simbólico para una región sin tradición en deportes de invierno.
"No sé qué decir. Tengo tantas emociones ahora mismo que no encuentro las palabras. No sé cómo expresarlas",
"Estoy muy agradecido a todo el mundo. A mi familia, a mi equipo, a mis amigos. Y a todo el mundo en Brasil. Gracias a ellos hemos hecho historia", mencionó el medallista brasileño.
Un antes y un después para Latinoamérica
Desde la creación de los Juegos Olímpicos de Invierno en 1924, ningún país latinoamericano había logrado pertenecer al podio. La victoria de Braathen rompe esa barrera histórica y coloca a Brasil en el mapa del esquí alpino internacional.
El resultado ha sido calificado como uno de los acontecimientos deportivos más relevantes para América Latina en el ámbito invernal, al tratarse del primer oro olímpico de invierno para Brasil y para la región.
Con 25 años, Lucas Pinheiro Braathen consolida así una carrera que ya figuraba entre las más prometedoras del circuito mundial, pero que ahora queda inscrita en la historia olímpica con una medalla de oro inédita para su país y para Latinoamérica.