Lisandro Martínez fue una de las figuras del Manchester United en la victoria 2-0 sobre el Manchester City, en el derbi de la Premier League disputado el sábado 17 de enero de 2026 en Old Trafford.
Más allá del resultado, el partido tuvo un fuerte componente mediático por las críticas previas que el defensor argentino recibió de parte de dos leyendas del club: Paul Scholes y Nicky Butt.
Burlas antes del partido
En el pódcast The Good, The Bad and The Football, ambos exfutbolistas cuestionaron la capacidad de Martínez para marcar a Erling Haaland, enfocándose principalmente en su estatura.

Butt ironizó que el noruego “lo levantaría y correría con él como un padre con un niño pequeño”, mientras que Scholes aseguró que Haaland “lo lanzaría a la red” después de anotar.
Respuesta dentro del campo
Contrario a los pronósticos, Martínez neutralizó a Haaland durante los 90 minutos, limitándolo a escasas opciones de gol y contribuyendo al arco en cero del United, en el primer triunfo bajo el interinato de Michael Carrick, tras la salida de Ruben Amorim.
Su actuación fue clave para que el City no lograra imponer su juego ofensivo.
Mensaje directo
En la conferencia posterior al encuentro, el argentino no esquivó las preguntas y lanzó una respuesta contundente:
“Honestamente, puede decir lo que quiera. Ya se lo dije: si quiere decirme algo, puede venir a decírmelo a donde quiera. A mi casa, donde sea. No me importa”.

Añadió que “hablar en la televisión puede hacerlo cualquiera, pero cuando los tenés acá, caraa cara, nadie te dice nada en la cara”.
Motivación y respaldo
Sobre si las críticas lo impulsaron, Martínez fue claro: “No me da nada. Mi motivación es mi familia. Eso es todo. Yo lo único que puedo hacer es demostrar en el campo y creo que hoy lo demostré”.
Un día después, Scholes reaccionó en redes sociales con un mensaje irónico pero conciliador: “Alguien tuvo un buen partido, estoy realmente feliz por ti. Té, sin azúcar por favor…”.
La respuesta del defensor argentino generó apoyo entre aficionados y medios, que destacaron su mentalidad y rendimiento pese a las críticas recurrentes por su estatura.