Humberto Cruz, lanzador mexicano de 19 años y una de las promesas internacionales de los Padres de San Diego, se declaró culpable de recibir dinero para transportar a inmigrantes indocumentados dentro de Estados Unidos, en un caso que podría poner en riesgo su futuro en el beisbol profesional.
De acuerdo con información publicada por el San Diego Tribune, el pitcher regiomontano aceptó un acuerdo de culpabilidad por un cargo menor, con el que evitó enfrentar una acusación por delito grave, aunque reconoció que casi con certeza será deportado.
Enfrenta posible deportación y pérdida de visa
Como parte de las consecuencias legales, Cruz podría perder su visa de trabajo durante una década, según reportó el diario estadounidense, aunque tendría la posibilidad de volver a solicitarla después de cinco años si demuestra buena conducta.
El joven fue condenado a 30 días de cárcel, con crédito por el tiempo que ya había permanecido detenido desde su arresto.
Cruz fue detenido a finales de octubre cerca de una ciudad fronteriza mientras se encontraba en Arizona, donde realizaba su proceso de rehabilitación en las instalaciones de pretemporada de los Padres tras someterse en agosto a una cirugía Tommy John, procedimiento común para reparar el ligamento colateral cubital del codo.
La intervención quirúrgica había frenado temporalmente la progresión de una carrera que era observada con atención dentro de la organización.
Padres guardan silencio
La novena de San Diego colocó al pelotero en la lista restringida en marzo y evitó profundizar sobre su situación legal o deportiva.
Cruz fue firmado por los Padres en febrero de 2024 como agente libre internacional procedente de Monterrey, Nuevo León, con un bono de 750 mil dólares, cifra que reflejaba la confianza del club en su proyección como lanzador diestro.
Nacido el 18 de diciembre de 2006 en Monterrey, Humberto Cruz avanzó en el sistema de ligas menores hasta Clase A, perfilándose como uno de los talentos mexicanos con mayor expectativa dentro de la franquicia.