Joseph Blatter, expresidente de la FIFA, lanzó cuestionamientos directos a la organización del Mundial 2026 que se celebrará en México, EUA y Canadá. En entrevista con Radio Canadá, el exdirigente suizo criticó decisiones estructurales adoptadas bajo la gestión de Gianni Infantino, así como la relación institucional con el presidente estadounidense Donald Trump.
El exdirectivo manifestó su desacuerdo con la ampliación del torneo de 32 a 48 selecciones y con la distribución de partidos entre los tres países anfitriones. Señaló que EUA concentrará 78 encuentros, mientras México y Canadá recibirán 13 cada uno, situación que consideró desproporcionada.
“Es una miseria lo que le dan a Canadá y México. Uno pensaba que tendrían aproximadamente la misma cuota. Esto no beneficia al desarrollo del futbol”.
Cuestiona intervención política en la Copa del Mundo
Blatter también se refirió a la participación de Donald Trump en actos oficiales vinculados al torneo. Afirmó que la intervención del mandatario estadounidense representa un hecho sin precedentes en la historia reciente del organismo rector del futbol mundial.
“La intervención del presidente estadounidense en los asuntos del Mundial es lo peor que le ha pasado a la FIFA; y no hay oposición. Nunca hemos visto nada igual. No depende de la FIFA otorgar un premio de la paz. El futbol es un evento social, cultural y popular”.
Las declaraciones se producen en la antesala de una edición histórica. EUA organizará por segunda ocasión una Copa del Mundo tras 1994, mientras México se convertirá en el primer país en albergar tres veces el torneo, luego de 1970 y 1986.
Visas, costos y política migratoria en EUA
El exdirigente amplió sus críticas hacia el entorno político del país anfitrión. En referencia a la política migratoria impulsada por Trump, sostuvo que un Mundial no debería celebrarse en un país que no concede visas a todos los aficionados.
“En este Mundial, el gran ganador será Estados Unidos, pero no los espectadores; en principio, un Mundial no debería celebrarse en un país que no concede visas (a todos). Existe una política difamatoria en Estados Unidos contra todo lo extranjero. Es simplemente América primero, América primero, y eso es triste. Es triste para el valor social y cultural del futbol”.
Blatter también cuestionó el precio de las entradas para la competencia.
“¿Mil dólares por un partido del Mundial? Es indignante. Es absurdo. El Mundial no es una máquina tragamonedas, pero en eso se ha convertido ahora. En este Mundial, el gran beneficiado será Estados Unidos, pero no los espectadores“.
El antecedente del caso FIFAgate
El nombre de Blatter quedó vinculado al escándalo conocido como FIFAgate, tras la investigación iniciada en 2015 por el Departamento de Justicia de EUA. Ese año, autoridades realizaron detenciones en el hotel Baur au Lac de Zúrich bajo cargos de extorsión, blanqueo de capitales y corrupción.
Las pesquisas abordaron la presunta compra de votos en la designación de Rusia y Qatar como sedes de los mundiales de 2018 y 2022. Blatter sostiene que la ofensiva judicial respondió a la derrota de la candidatura estadounidense.
“No soy responsable de la corrupción de otros. La corrupción es humana, pero eso no significa que toda la organización sea corrupta”.
Aunque fue absuelto, permanece inhabilitado para ejercer cargos dirigenciales hasta 2027.