El piloto estadounidense Kyle Kirkwood logró una victoria clave en el Gran Premio inaugural de Arlington dentro de la IndyCar Series, tras ejecutar un adelantamiento decisivo sobre el tricampeón defensor Alex Palou a falta de 15 vueltas para el final.
Kirkwood mantuvo la ventaja hasta recibir la bandera a cuadros bajo bandera amarilla, sumando así la sexta victoria de su carrera y la quinta en circuitos callejeros.
“Quiero decir, es una declaración de lo buenos que somos en circuitos callejeros, ¿no?”, expresó el piloto de 27 años originario de Florida tras la carrera.
Adelantamiento decisivo
El movimiento que definió la competencia ocurrió en la última de las 14 curvas del circuito temporal de 2.73 millas instalado en el distrito de entretenimiento de Arlington, entre los estadios de los Dallas Cowboys y los Texas Rangers.
Kirkwood sorprendió a Palou con un ataque agresivo por el interior para quedarse con el liderato.
“Simplemente se lanzó, y fue un adelantamiento limpio, un adelantamiento increíble”, reconoció el español tras terminar en segundo lugar con el equipo Chip Ganassi Racing.
El podio lo completó el australiano Will Power, mientras que el sueco Marcus Ericsson —quien partió desde la pole position— finalizó en cuarto lugar tras liderar 15 vueltas.
Andretti domina la carrera
El equipo Andretti Global tuvo un desempeño dominante pese a algunos contratiempos en pits, incluyendo una parada más larga de lo previsto para Kirkwood a mitad de la competencia.
Aun así, los tres monoplazas Honda del equipo lograron terminar entre los cuatro primeros y lideraron en conjunto 47 de las 70 vueltas disputadas.
Con esta victoria, Kirkwood se colocó como nuevo líder del campeonato, desplazando a Palou, quien había encabezado la clasificación desde junio de 2024.
El español venía de un complicado resultado en la carrera anterior en Phoenix, donde no pudo finalizar tras un contacto en las primeras vueltas, aunque ahora logró escalar del quinto al segundo lugar en la tabla general.
La carrera marcó el debut del circuito urbano de Arlington, que reunió a miles de aficionados. Según los organizadores, las nueve gradas temporales —con capacidad para cerca de 22 mil espectadores— se agotaron.
Entre los asistentes estuvo el propietario de los Cowboys, Jerry Jones, mientras que numerosas zonas de admisión general también se llenaron de aficionados.
“Cada grada estaba llena. La pista se veía increíble. Esto establece un nuevo estándar para nuestros eventos”, afirmó Power.
Kirkwood coincidió en que el nuevo trazado podría convertirse rápidamente en una de las carreras más importantes del calendario, solo por detrás de la legendaria Indianapolis 500.