La pelea entre Khamzat Chimaev y Sean Strickland ya dejó de ser solamente una disputa por el campeonato de peso medio de UFC.
A unas horas de enfrentarse en el evento estelar de UFC 328, la rivalidad entre ambos escaló a un nivel pocas veces visto dentro de la compañía, mezclando antecedentes como compañeros de entrenamiento, insultos personales, amenazas y un altercado físico en plena conferencia de prensa.
El combate se realizará este sábado 9 de mayo en el Prudential Center de Newark, Nueva Jersey, donde Khamzat Chimaev expondrá por primera vez el cinturón de las 185 libras ante el excampeón de esta misma división, Sean Strickland.
De compañeros de entrenamiento a enemigos dentro de UFC
Uno de los factores que más ha alimentado la rivalidad es el pasado que ambos compartieron en Xtreme Couture, gimnasio ubicado en la ciudad de Las Vegas, Nevada, en el que llegaron a entrenar juntos hace algunos años.
En aquel momento, Sean Strickland incluso participó en sesiones de sparring con Chimaev cuando el peleador checheno comenzaba a ganar notoriedad dentro de UFC.
Sin embargo, con el paso del tiempo, la relación entre ambos se fue deteriorando hasta convertirse en una enemistad pública.
Las diferencias personales comenzaron a crecer por declaraciones cruzadas en entrevistas y redes sociales, donde ambos peleadores intercambiaron ataques cada vez más agresivos.
Strickland lanzó comentarios dirigidos hacia la familia, religión y entorno de Chimaev, mientras el campeón respondió con amenazas y provocaciones constantes durante toda la semana de pelea.
La conferencia de prensa terminó en caos
La tensión alcanzó su punto máximo durante la conferencia oficial previa a UFC 328, realizada el jueves en Newark.
Desde antes del evento, UFC reforzó las medidas de seguridad, incluso con presencia de oficiales de policía del estado de Nueva Jersey, ante el temor de un altercado físico entre ambos peleadores. Incluso, la empresa decidió sentarlos más separados de lo habitual debido al nivel de hostilidad que existía entre ellos.
Durante la conferencia, Chimaev y Strickland prácticamente no dejaron de insultarse. Los intercambios verbales subieron rápidamente de tono mientras elementos de seguridad permanecían atentos alrededor del escenario.
El momento más explosivo ocurrió durante el careo final, cuando ambos comenzaron a gritarse cara a cara. En medio del caos, Chimaev lanzó una patada contra Strickland mientras personal de seguridad trataba de separarlos.
Videos difundidos posteriormente mostraron cómo policías y guardias intervinieron rápidamente para evitar que la situación terminara en golpes sobre el escenario.
Después del altercado, Chimaev aseguró que intentó impedir que Strickland continuara insultando a su familia y sus raíces, mientras que el estadounidense minimizó el incidente y aseguró que todo terminará dentro del octágono.
A closer angle of the kick from Khamzat Chimaev on Sean Strickland during their press conference face-off 👀😬
— MMA Orbit (@mma_orbit) May 7, 2026
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Una pelea con tensión real rumbo al campeonato
La rivalidad ha sido tan intensa que Dana White reconoció públicamente que UFC tomó medidas especiales para evitar enfrentamientos fuera de la arena durante toda la semana del evento.
Incluso, diversos reportes señalaron que Chimaev buscó a Strickland dentro del hotel de concentración previo a la pelea, aumentando todavía más la tensión alrededor del combate.
En lo deportivo, el duelo también genera enorme expectativa por el estilo de ambos peleadores.
Chimaev llega invicto con marca profesional de 15 victorias y cero derrotas, consolidándose como uno de los peleadores más dominantes de UFC gracias a su lucha, presión constante y agresividad.
Por su parte, Strickland intentará recuperar el campeonato que perdió anteriormente y buscará imponer su característico estilo basado en volumen de golpes, presión al frente y resistencia física.
La pelea principal de UFC 328 no solamente pondrá en juego el campeonato de peso medio, sino también el desenlace de una rivalidad que durante semanas ha estado marcada por provocaciones, antecedentes personales y una tensión que terminó por salirse del control incluso antes de entrar a la jaula.