Irán estudia la posibilidad de disputar sus partidos de la fase de grupos de la Copa del Mundo 2026 en México, originalmente programados en Estados Unidos, ante la creciente tensión política y militar entre ambos países. La medida sería evaluada en coordinación con la FIFA para garantizar la participación segura de la selección iraní, informó la agencia estatal IRNA.
Posible traslado de partidos por seguridad
El ministro de Deportes y Juventud de Irán, Ahmad Donyamali, señaló que es necesario asegurar que el equipo pueda competir pese al conflicto en Medio Oriente.
“Espero que se puedan crear las condiciones para que nuestros chicos puedan participar en la Copa del Mundo después de todo”, afirmó.
Donyamali agregó que la situación requiere un “uso cuidadoso de todos los aspectos deportivos para garantizar que la participación siga siendo posible”, destacando la necesidad de proteger la integridad de los jugadores.
Irán en el Grupo con Bélgica, Nueva Zelanda y Egipto
La Copa del Mundo 2026 se realizará de forma conjunta en Estados Unidos, México y Canadá, del 11 de junio al 19 de julio, cuando se disputará la final en Nueva York. La selección iraní quedó ubicada en un grupo junto a Bélgica, Nueva Zelanda y Egipto, con los tres encuentros inicialmente programados en suelo estadounidense.
La propuesta de trasladar los partidos surge tras una escalada de hostilidades en Medio Oriente. Desde el 28 de febrero, Estados Unidos e Israel han realizado ataques aéreos contra objetivos iraníes, mientras que Teherán respondió con contraataques en la región. La seguridad de los jugadores se ha convertido en un tema prioritario.
El debate sobre la participación de Irán se intensificó luego de que el expresidente estadounidense Donald Trump declarara que no considera apropiado que el equipo iraní juegue por su seguridad. La selección iraní respondió que su presencia en el torneo no depende de la decisión de un país o un dirigente político, sino de la FIFA como organismo rector.

Donyamali criticó que la FIFA mantenga a Estados Unidos como sede ante la situación geopolítica y aseguró que su país está dispuesto a tomar las medidas necesarias para garantizar la participación del equipo si se acepta el traslado de los partidos a México.
La decisión final dependerá de las negociaciones entre Irán y la FIFA, buscando un equilibrio entre la seguridad de los atletas y la realización del torneo histórico que reúne a las selecciones de tres países norteamericanos.