Cuando uno piensa en la Copa del Mundo, la lógica nos dice que este torneo lo jugaron los mejores jugadores de la historia, lo cual es mayormente cierto, pero hubo un par de excepciones que repasaremos a continuación.
Alfredo Di Stéfano
El argentino es reconocido como uno de los jugadores más influyentes de la historia; incluso hay quienes lo consideran el mejor de todos. Desafortunadamente para él, hubo algo que le faltó en su brillante carrera: jugar una Copa del Mundo.
"La Saeta Rubia" nació en Buenos Aires, por lo que durante muchos años fue seleccionado argentino y, aunque estuvo en su mejor forma en los 50's, la albiceleste no participó en los Mundiales de 1950 y 54.

Años después se nacionalizó español; por su paso en el Real Madrid, la "Furia Roja" no se clasificó para la edición de 1958 y cuando su nuevo equipo logró clasificarse para 1962, una lesión le impidió ser parte de la convocatoria final hecha por Helenio Herrera. Finalmente, para 1966 ya estaba en la parte final de su carrera, por lo que no fue considerado.
George Best
George Best es una leyenda del fútbol mundial, especialmente del Manchester United, el club de su vida, donde brilló durante los 10 años que vistió la casaca de los "Red Devils".
Muchos lo consideran el primer extremo moderno junto con Garrincha, pues, aunque era europeo, conducía como brasileño, algo que no era nada común en ese momento. Su habilidad, técnica y personalidad estrafalaria le valieron el Balón de Oro en 1968 y el apodo del "Quinto Beatle".

Desafortunadamente, Best siempre fue un orgulloso norirlandés, un equipo que nunca aspiró a nada en esos años, por lo que, aunque tuvo al mejor jugador del mundo, no logró clasificarse a la Copa del Mundo, que se perdió su magia.
George Weah
Al igual que Best, lo único que separó a George Weah de una Copa del Mundo fue su país de nacimiento, pues el nacido en Liberia nunca estuvo ni cerca de clasificarse a la máxima fiesta del fútbol, pues estaba en uno de los equipos más flojos de África.
Sin embargo, en clubes se volvió ídolo en el Mónaco y el AC Milan, donde logró el hito de ser el primer jugador no europeo en ganar un Balón de Oro y hasta el momento el único africano con este galardón.

Curiosamente, aunque no logró llevar su selección a un Mundial, Weah se convirtió en senador y después en presidente de su país.
Eric Cantona
Uno pensaría que uno de los mejores jugadores de una de las mejores selecciones del mundo tendría no una, sino varias participaciones en la copa; sin embargo, una rara excepción a la regla es Eric Cantona, pues increíblemente el francés nunca llegó a disputar el torneo.
El problema fue que Cantona corrió con mala suerte, pues La France no avanzó a Italia 90 ni a Estados Unidos 94; pero lo peor fue que cuando su selección fue anfitriona en 1998, el francés ya llevaba un año retirado, aunque tenía apenas 30 años.

Ryan Giggs
Uno más del Manchester United y quizá uno de sus jugadores más icónicos: Ryan Giggs; además, otro que fue víctima de su nacionalidad para no ir a un Mundial.
El galés intentó todo durante los 16 años que fue seleccionado absoluto para llevar a su país a una Copa del Mundo; sin embargo, en cuatro ocasiones se quedó en la orilla. Fue hasta 2022 que Gales regresó a un Mundial, ya con Giggs retirado desde hace años.
