Históricamente, cuando la Selección Mexicana disputa una Copa del Mundo, la exigencia de la afición y medios es el ansiado quinto partido (que ahora será el sexto por la ampliación del formato) o, para no hacernos bolas, lo que se quiere es llegar a los Cuartos de Final.
México es de los afortunados que ha participado en casi todos los Mundiales; sin embargo, su racha es considerablemente mala, pues solamente se puso en dicha instancia dos veces; curiosamente, en ambas ocasiones fue cuando organizó el torneo.
Un logro histórico
La primera vez que México se plantó en los Cuartos fue en 1970, cuando fue segundo lugar del Grupo 1, el cual compartió con la Unión Soviética (que fue líder), Bélgica y El Salvador.
Aunque hay un gran asterisco en esto, pues entonces el Mundial era con menos equipos, por lo que después de la Fase de Grupos directamente se disputaban los Cuartos.

No obstante, esto no le quita mérito al equipo entonces dirigido por el legendario Raúl Cárdenas, pues esta fue la primera vez que el equipo avanzó a la siguiente ronda, pues previamente siempre se fue eliminado a la primera de cambios.
Su rival en Cuartos fue nada menos que Italia, uno de los mayores candidatos al título; de hecho, fue subcampeón de ese torneo. La diferencia entre ambos era notoria y se reflejó en el resultado, pues la Azzurri le pegó 4-1 al anfitrión con doblete de Gigi Riva, uno más de Giani Rivera y un autogol del "Kalimán" Guzmán.
Lo dejó todo
La segunda ocasión que esto se logró ya fue con el formato que todos conocemos, disputando también los Octavos de Final y nuevamente con un Mundial en casa.
Para México 86 el Tri fue líder del Grupo B, superando a Paraguay, Bélgica e Irak. Para los Octavos se enfrentó a Bulgaria, cuadro al que derrotó por 2-0 con el recordado golazo de Manuel Negrete y uno más de Raúl Servín.

Para los Cuartos de Final le tocó uno de los peores rivales posibles: Alemania. Ese encuentro fue disputado en el Estadio Universitario, donde se jugó una auténtica batalla campal, con mucho roce y un equipo mexicano que tuvo opciones serias para ganar el encuentro.
La historia tuvo un final triste para el anfitrión, pues la serie se fue hasta los penales, donde Alemania dominó y por 4-1 se llevó el pase a la siguiente ronda.
Deuda pendiente
Desde entonces, México nunca regresó a unos Cuartos de Final, pese a que tuvo varias oportunidades; por ejemplo, cuando enfrentó a Bulgaria en 1994 y el encuentro se resolvió en penales, donde los cobradores dejaron mucho que desear.
Otro ejemplo fue la serie contra Alemania en 1998, donde el cuadro azteca dominó y estuvo muy cerca de avanzar con el gol de Luis Hernández, pero faltando 15 minutos le remontaron.

Por el contrario, una decepción fue la de 2002, cuando Estados Unidos ganó la serie por el famoso 2-0, en la que parecía la chance más clara para llevarse el pase a la siguiente ronda.
Quizá la última gran chance fue en 2014, cuando el equipo del "Piojo" Herrera tuvo contra las cuerdas a Países Bajos, pero un golazo de Sneijder y el famoso penal de Robben provocó que todos quedaran vestidos y alborotados en el festejo.