La edición 2026 de Roland Garros se quedó sin sus dos principales favoritos en cuestión de horas. Después de la sorpresiva eliminación del número uno del mundo, Jannik Sinner, el turno fue para Novak Djokovic, quien vio terminar su camino en el Abierto de Francia tras caer en una dramática batalla de cinco sets ante el brasileño Joao Fonseca.
El tenista de 19 años protagonizó una de las mayores victorias de su carrera al remontar una desventaja de dos sets para imponerse por 4-6, 4-6, 6-3, 7-5 y 7-5 en la tercera ronda, resultado que además dejó al torneo sin campeones de Grand Slam activos en el cuadro masculino.
Con las eliminaciones de Djokovic y Sinner, sumadas a la ausencia de Carlos Alcaraz por lesión y las salidas de veteranos como Stan Wawrinka y Marin Cilic, Roland Garros coronará a un campeón inédito cuando concluya el torneo el próximo 7 de junio.
Fonseca firma la victoria más importante de su carrera
El brasileño parecía encaminado a una eliminación prematura después de perder los dos primeros sets ante el máximo ganador de títulos de Grand Slam. Sin embargo, poco a poco comenzó a imponer la potencia de su derecha y aprovechó el desgaste físico del serbio para cambiar el rumbo del encuentro.
La remontada tuvo un valor histórico. Fue apenas la segunda ocasión en la carrera de Djokovic en la que pierde un partido de Grand Slam después de tomar ventaja de dos sets. La única vez anterior también ocurrió en Roland Garros, cuando cayó ante Jürgen Melzer en 2010.
Tras concretar la victoria, Fonseca reconoció la dimensión del resultado.
“Diez minutos después del partido pude darme cuenta un poco de lo que hice, de lo que logré. Qué difícil fue y qué increíble fue para mí”.
El triunfo también permitió al brasileño convertirse en el primer adolescente en derrotar a Djokovic en un torneo de Grand Slam, un logro que confirma su irrupción como una de las grandes figuras emergentes del circuito.
El desgaste físico terminó por alcanzar a Djokovic
La derrota del serbio no puede entenderse sin el complicado contexto físico con el que llegó a París. Después de perder la final del Abierto de Australia frente a Carlos Alcaraz, una lesión en el hombro limitó gran parte de su preparación sobre arcilla.
Además, Djokovic ya había mostrado señales de desgaste en las rondas previas, donde necesitó largos partidos para mantenerse con vida en el torneo.
Durante el encuentro ante Fonseca, el calor volvió a convertirse en un factor importante. El serbio utilizó bolsas de hielo durante los descansos y conforme avanzó el partido comenzó a mostrar signos evidentes de agotamiento.
“Duro para mí perder. Apenas me sostenía sobre las piernas hacia el final del encuentro”.
El desgaste fue evidente durante el quinto set, cuando se le vio apoyarse sobre los paneles publicitarios, permanecer largos momentos sentado con una toalla sobre la cabeza y luchar físicamente para mantenerse competitivo en los intercambios más largos.
¿El principio del adiós para Djokovic?
La eliminación también reavivó las dudas sobre el futuro del serbio en el torneo parisino. A sus 39 años, Djokovic continúa persiguiendo el título número 25 de Grand Slam de su carrera, una cifra sin precedentes en la historia del tenis.
Tras la derrota, evitó asegurar que regresará a Roland Garros en 2027.
“Le dije que merecía ganar y que debía estar orgulloso de sí mismo. Hoy todos vimos por qué hay tanta expectativa a su alrededor”.
Mientras Djokovic abandona París con incertidumbre sobre su futuro, Joao Fonseca sigue adelante en el torneo y se enfrentará al noruego Casper Ruud, dos veces finalista del Abierto de Francia, en busca de prolongar la mayor historia de sorpresa que ha dejado Roland Garros 2026.