Como miles de aficionados mexicanos, José Luis Herrera Lizalde esperó durante décadas el regreso de un Mundial a México. A sus 37 años, el coleccionista está por cumplir el sueño de asistir por primera vez a partidos de la Copa del Mundo, una pasión que ha alimentado durante más de 20 años entre álbumes, camisetas, balones y recuerdos mundialistas.
Aunque pensó que conseguir boletos sería sencillo por jugarse en el país, quedó fuera de varios sorteos de la FIFA. Finalmente obtuvo una entrada para un partido en Los Ángeles y otra para los octavos de final del 5 de julio en el Estadio Ciudad de México, donde espera ver a la selección mexicana.

Desde 2002 colecciona álbumes Panini, una tradición que compartió con su tía Paty, fallecida años después de acompañarlo durante gran parte de esa afición. Conserva álbumes, listas de estampas escritas por ella y el recuerdo de recorrer mercados para completar colecciones.
Hoy mantiene vivo ese ritual junto a su sobrino Matías, de 8 años, quien ya llena su propio álbum y solo está a una estampa de completarlo, con ayuda de toda la familia.

Entre su colección también guarda fotografías junto al trofeo mundialista. Recuerda que en 2006, tras una de esas imágenes, se prometió asistir algún día a un Mundial.
Ahora, a días de vivirlo en persona, asegura que seguirá ampliando su colección mientras el fútbol siga formando parte de su vida.