En una tarde que quedará grabada en la historia del Casco de Santo Tomás, las Águilas Blancas del IPN se proclamaron campeones de la categoría Intermedia (Conferencia Dr. Jacinto Licea Mendoza) tras derrotar por la mínima diferencia, 7-6, a los tricampeones defensores, Auténticos Tigres de la UANL.
El encuentro, definido por un bloqueo de punto extra en los últimos minutos, puso fin al reinado de la escuadra regia y devolvió la gloria a la institución politécnica ante una afición que abarrotó las tribunas.

Duelo de defensivas y oportunidades perdidas
La primera mitad fue un auténtico choque de trenes. Las unidades defensivas de ambos equipos impusieron condiciones, manteniendo el marcador en cero durante los dos primeros cuartos.
El momento clave del primer tiempo llegó a falta de cuatro segundos para el descanso, cuando el pateador felino, César Aquiles Tello (17), falló un intento de gol de campo de 37 yardas, un error que, a la postre, resultaría costoso para los de San Nicolás de los Garza.

El drive del título
Al reanudarse las acciones, la ofensiva comandada por el mariscal de campo Emilio Maximiliano Delgadillo (7) encontró el ritmo. Una conexión aérea con Patricio Monzón (16) puso el ovoide en la yarda 35 de Tigres; posteriormente, Delgadillo conectó con Ian Figueroa (2) para alcanzar la zona roja.
La jugada del campeonato se concretó con un pase de 13 yardas de Delgadillo hacia Monzón, quien ingresó a las diagonales. Con el punto extra de Álvaro Matías Vargas (12), las Águilas Blancas tomaron una ventaja de 7-0.

El bloqueo de la gloria
En el último cuarto, los Auténticos Tigres, dirigidos por el HC Rolando Piña, lanzaron una ofensiva desesperada. Leonardo Monsiváis (10) guio al equipo con pases certeros a Marcelo Salinas y acarreos de Mauricio José Marcos. Finalmente, una jugada de pase pantalla de Monsiváis a Omar Antonio Alvarado (30) resultó en una escapada de 45 yardas para el touchdown, poniendo el marcador 7-6.
Con el empate a la vista, vino el drama: el intento de punto extra de César Tello fue bloqueado espectacularmente por el CB Bruno Maldonado (37), aprovechando una falla en la protección del bloqueo.

"El bloqueo de Maldonado sentenció el destino del trofeo, desatando la euforia en el emparrillado sintético del Casillero Dr. Jacinto Licea Mendoza."


