Luego de días de agonía, se confirmó la tragedia: fue la muerte de Francisca Espinosa González, de 63 años de edad, ocurrida días después de un aparatoso accidente automovilístico registrado el pasado 1 de junio, que ha convertido una tragedia familiar en un caso con implicaciones legales para su propio hijo.
La mujer permaneció hospitalizada en la Clínica 2 del Instituto Mexicano del Seguro Social luego de resultar gravemente herida cuando el automóvil en el que viajaba se impactó contra la parte trasera de un camión de la ruta 7 Penal.
Aunque inicialmente trascendió que había fallecido tras el percance, continuó recibiendo atención médica hasta que finalmente perdió la batalla por su vida.
De acuerdo con los reportes, el vehículo Chevrolet Aveo era conducido por César Armando Ramírez, de 35 años, hijo de la ahora fallecida.

Tras el accidente, ambos fueron rescatados y trasladados a un hospital para recibir atención especializada. Las investigaciones para determinar las causas del percance continúan, luego de que existieran versiones encontradas entre el conductor del automóvil y el operador de la unidad de transporte público sobre la forma en que ocurrieron los hechos.
Con el fallecimiento de la mujer, la situación para el conductor se vuelve aún más compleja, ya que, además de enfrentar la pérdida de su madre, el caso podría derivar en responsabilidades legales por homicidio culposo o imprudencial, dependiendo de los resultados de las indagatorias.
Será el Ministerio Público especializado en asuntos viales el encargado de determinar las circunstancias del accidente y definir si existe alguna responsabilidad penal por la muerte de la víctima.