La exportación de ganado de Coahuila hacia Estados Unidos todavía no tiene una fecha inmediata para reanudarse y podría requerir alrededor de cuatro meses de preparación sanitaria y técnica, estimó Marco Antonio Rodríguez Galaz, presidente de la Asociación Ganadera Local de Castaños.

El dirigente ganadero señaló que la reapertura registrada en Sonora no significa que Coahuila pueda recuperar de inmediato el acceso al mercado estadounidense, debido a que todavía existen procesos técnicos y sanitarios que deben cumplirse antes de obtener autorización.
Rodríguez Galaz explicó que en Sonora continúan realizando pruebas técnicas relacionadas con básculas e infraestructura, después de que los animales permanecieron durante largo tiempo en corrales y alcanzaron pesos superiores a los habituales. Consideró que estas dificultades forman parte de un proceso de reapertura que también deberá enfrentar Coahuila.
El productor indicó que Sonora y Chihuahua mantuvieron durante más tiempo una expectativa de reapertura, por lo que sus ganaderos continuaron realizando pruebas de tuberculosis mediante tuberculina. En Coahuila, la suspensión prolongada de la exportación de ganado provocó que algunos productores dejaran de realizar estos procedimientos por el costo y manejo adicional que representan.
Exportación de ganado requiere preparación sanitaria
Rodríguez Galaz explicó que las pruebas de tuberculosis requieren reunir al ganado y realizar procedimientos posteriores para determinar los resultados. Además, los animales sometidos a estas pruebas deben mantenerse bajo condiciones específicas, debido a que determinados medicamentos o tratamientos pueden interferir con los reactivos utilizados.
El presidente de la Asociación Ganadera Local de Castaños consideró que Coahuila se rezagó en parte de estos procesos durante el periodo en que permaneció cerrada la frontera. Sin embargo, estimó que la entidad podría estar preparada en aproximadamente cuatro meses, aunque el plazo podría reducirse si productores y autoridades aceleran las acciones sanitarias.
Señaló que la recuperación de la exportación de ganado no depende únicamente de los gobiernos, sino también de la organización de los productores. Como ejemplo, mencionó el barrido sanitario que actualmente se realiza con apoyo de OIRSA, organismo que proporciona medicamentos sin costo para reforzar la prevención del gusano barrenador.
Rodríguez Galaz reconoció que algunos productores muestran apatía incluso cuando los tratamientos son gratuitos, pese a que las acciones permiten avanzar en la certificación sanitaria de los hatos. Consideró necesario recuperar la disciplina que anteriormente existía para mantener al ganado en condiciones que permitieran cumplir los requisitos de exportación.
El dirigente rechazó que una eventual solución consista simplemente en reducir el peso de los animales que permanecen en los corrales. Explicó que los novillos se encuentran en una etapa de crecimiento rápido, por lo que el problema registrado en otros estados corresponde principalmente a cuestiones técnicas relacionadas con infraestructura y manejo.
Cuestionan viabilidad de rastro TIF internacional
Respecto al proyecto para rehabilitar un rastro y convertirlo en una instalación Tipo Inspección Federal, Rodríguez Galaz señaló que hasta ahora no observa avances suficientes. Explicó que existen diferencias importantes entre un establecimiento TIF destinado al consumo nacional y uno que pretende obtener certificación para operaciones internacionales.
El productor sostuvo que una instalación destinada a mercados internacionales requiere características de infraestructura que no necesariamente puede obtener un inmueble construido originalmente para otro propósito. Entre esas condiciones mencionó sistemas de protección sanitaria y elementos constructivos que deben contemplarse desde los cimientos de la instalación.
Consideró que si el proyecto solamente permite procesar carne para el mercado nacional, también representaría una alternativa para los productores de Coahuila. Actualmente, dijo, los ganaderos enfrentan limitaciones para sacrificar, empacar y comercializar directamente sus animales dentro del país.
Rodríguez Galaz estimó que los productores han absorbido una reducción cercana al 40 por ciento en el precio de sus animales como consecuencia de las condiciones actuales del mercado. Añadió que la situación afecta particularmente al sector primario, aunque sus efectos alcanzan también a engordadores, empacadoras y establecimientos dedicados a la comercialización de carne.
Sobre las importaciones de carne procedente de Brasil, el dirigente manifestó su preocupación por la decisión del Gobierno Federal de permitir una mayor entrada de ese producto al mercado mexicano. Afirmó que esta competencia presiona los precios nacionales y afecta a toda la cadena productiva relacionada con la actividad ganadera.
El dirigente cuestionó además las condiciones sanitarias de parte de la carne brasileña y realizó señalamientos sobre el uso de sustancias para aumentar el peso de los animales. Estas afirmaciones corresponden a su postura como representante ganadero y no implican que toda la carne proveniente de Brasil presente esas características.
Para los productores coahuilenses, la prioridad continúa siendo recuperar las condiciones sanitarias necesarias para restablecer la exportación de ganado hacia Estados Unidos. Rodríguez Galaz consideró que la organización de los productores, el cumplimiento de las pruebas sanitarias y la infraestructura disponible serán factores determinantes para acelerar ese proceso.
La reapertura de Sonora representa un antecedente para los ganaderos de Coahuila, pero el acceso de la entidad al mercado estadounidense todavía dependerá del cumplimiento de los requisitos sanitarios y técnicos correspondientes.
En este escenario, el sector ganadero deberá avanzar en los procedimientos de certificación y prevención del gusano barrenador, mientras las autoridades definen las condiciones para una eventual reapertura de las fronteras de Coahuila.