A más de un año del saqueo que mutiló una de las pinturas rupestres más valiosas del norte del país, especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) trabajan para reconstruir no solo la pieza robada, sino la historia que fue arrancada del sitio “Cueva Pinta”, en Cuatro Ciénegas.
¿Qué ocurrió en el saqueo de Cueva Pinta?
El caso, ocurrido en enero de 2025, implicó la extracción de una figura de mano realizada hace miles de años, la cual fue desprendida con una sierra eléctrica del panel original, donde además se intentó sustraer al menos otras dos figuras, según peritajes del propio instituto.
Reconstrucción va más allá de lo físico
De acuerdo con Francisco Aguilar, la intervención actual va más allá de una restauración física, ya que el objetivo es recuperar, en la medida de lo posible, la información histórica y cultural perdida tras el saqueo.
Para ello, un equipo nacional de especialistas en patrimonio gráfico rupestre realiza trabajos de registro, análisis y reconstrucción digital mediante fotografía de alta precisión y modelado en tercera dimensión, herramientas que permiten aproximar el estado original de las pinturas.

Un sitio con más de 150 representaciones
El panel afectado, de aproximadamente cinco metros de ancho por tres de alto, contiene más de 150 representaciones elaboradas entre 5,000 y 500 años antes del presente, en colores como rojo, amarillo, negro y blanco, consideradas evidencia clave de las culturas del desierto.
Medidas de protección tras el saqueo
Aguilar explicó que los trabajos se desarrollan bajo estrictas medidas de protección, en coordinación con arqueólogos, peritos en conservación y propietarios del terreno, ya que se trata de un sitio en propiedad privada que ahora cuenta con accesos restringidos para evitar nuevos actos de vandalismo.

Limitaciones en la recuperación de piezas
El proyecto también contempla evaluar la reintegración de fragmentos dañados, aunque en casos como este —donde la pieza fue sustraída— la recuperación total resulta prácticamente imposible, por lo que el enfoque se centra en documentar y preservar lo que aún permanece.
Denuncia ante autoridades federales
El robo, denunciado ante la Fiscalía General de la República, evidenció la fragilidad de estos sitios arqueológicos frente al saqueo, así como la dificultad de resguardar zonas alejadas que contienen patrimonio de valor incalculable.