En una fila, con el cansancio acumulado de más de dos meses de camino y enormes imágenes religiosas sobre sus espaldas, un grupo de peregrinos originarios de Yucatán llamó la atención a su paso por Saltillo.
Dos de ellos cargaban las figuras de San Judas Tadeo y la Virgen de Guadalupe, mientras avanzaban por las carreteras en una travesía que tiene como motor la fe, el agradecimiento y las promesas personales, justo cuando se acerca el 28 de octubre, día dedicado a San Judas Tadeo.
Regresan a Yucatán tras visitar la Basílica de Monterrey
“Somos de Yucatán, ahorita vamos de regreso. Fuimos a Monterrey, a la Basílica, y ya vamos de regreso para Yucatán de nuevo".
Compartieron los viajeros, quienes explicaron que se trata de una peregrinación que realizan cada año y que en esta ocasión decidieron visitar el santuario de Nuevo León.
En su recorrido han atravesado diversos estados, entre ellos Puebla y Querétaro, como parte de una travesía que representa un importante esfuerzo físico, pero también una muestra de devoción.
La imagen de los peregrinos caminando en fila, cargando sus figuras religiosas y avanzando juntos por la carretera, despertó la curiosidad de quienes se encontraron con ellos durante su paso por la región.
Una tradición de fe y perseverancia
Mientras el calendario se acerca a la celebración de San Judas Tadeo, los viajeros continúan su camino de regreso a Yucatán, llevando consigo la satisfacción de haber visitado la Basílica de Monterrey y de cumplir con una tradición que mantiene viva su fe.
Su recorrido recuerda las distintas formas en que los creyentes expresan su devoción, incluso a través de largas caminatas que requieren tiempo, esfuerzo y perseverancia.