El trayecto que conecta al ejido Huachichil del municipio de Arteaga, Coahuila con la ciudad de Saltillo fue escenario de una historia inesperada que hoy se suma a las anécdotas que marcan a esta región del sureste de Coahuila.
En medio del paisaje semidesértico y la cercanía con la sierra de Arteaga, una joven madre comenzó el trabajo de parto mientras era trasladada para recibir atención médica especializada.
La mujer, de 22 años y con 39 semanas de gestación, había acudido inicialmente al consultorio de su comunidad al presentar contracciones continuas.

Tras ser valorada, se decidió su movilización inmediata hacia el Hospital General de Saltillo, recorriendo una de las rutas que diariamente enlazan a las comunidades rurales con la capital coahuilense. El traslado avanzaba con rapidez, pero el nacimiento no esperó.
Antes de ingresar a la zona urbana de Saltillo, el bebé llegó al mundo, convirtiendo el camino en el primer escenario de su historia. Más tarde, madre e hijo fueron atendidos en el hospital, donde se reportaron en buen estado de salud.
La vivencia dejó constancia de cómo, incluso en los recorridos cotidianos por los paisajes del sureste de Coahuila, pueden surgir momentos que transforman cualquier viaje en un recuerdo inolvidable.