Coahuila inició 2026 con una desaceleración económica marcada por una caída anual de 4.7 por ciento en su actividad durante el primer trimestre, de acuerdo con el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal del INEGI.
El retroceso confirma una pérdida de dinamismo en una entidad altamente dependiente de la industria, particularmente de la manufactura, el sector automotriz y las actividades metalmecánicas.
Sin embargo, la contracción no significa que Coahuila haya dejado de ser una de las economías más importantes del norte del país.
En 2024, último año con cifras completas del Producto Interno Bruto por entidad federativa, Coahuila alcanzó un PIB de 922 mil 286 millones de pesos a precios constantes de 2018, mientras Tamaulipas registró 764 mil 736 millones de pesos.
La diferencia implica que la economía coahuilense fue alrededor de 157 mil 550 millones de pesos mayor en términos reales.
En valores corrientes, Coahuila generó durante 2024 un PIB de 1 billón 236 mil 356 millones de pesos y aportó alrededor de 3.7 por ciento del Producto Interno Bruto nacional.
Tamaulipas, aunque mantiene una economía de menor tamaño, ha mostrado un comportamiento más dinámico en los periodos recientes.
Durante 2024, el PIB real de Coahuila disminuyó 0.6 por ciento, mientras Tamaulipas creció 2.5 por ciento.
La principal presión para Coahuila provino de las actividades secundarias, que retrocedieron 3.9 por ciento, mientras la industria manufacturera registró una caída de 5.5 por ciento.
El peso de la industria ayuda a explicar esta vulnerabilidad.
En Coahuila, las actividades secundarias representan más de la mitad de su estructura económica, por lo que cualquier ajuste en la producción manufacturera, las exportaciones o la demanda de Estados Unidos tiene un impacto considerable sobre el desempeño general del estado.
Durante décadas, esta especialización ha sido una de las mayores fortalezas de Coahuila, pero también lo vuelve más sensible a los ciclos de la industria automotriz y manufacturera.
Tamaulipas presenta una estructura distinta, con una combinación de manufactura, transporte, logística, comercio exterior y actividades vinculadas con sus cruces fronterizos y puertos marítimos, lo que le ha permitido mostrar un mayor dinamismo reciente.
La comparación evidencia dos realidades distintas: Coahuila continúa teniendo una economía de mayor tamaño y un fuerte peso industrial, pero atraviesa una etapa de menor crecimiento.
El reto para los próximos meses será recuperar la producción manufacturera, mantener la llegada de inversiones y avanzar hacia una mayor diversificación económica que reduzca la dependencia de los ciclos del sector automotriz.
El primer trimestre de 2026 deja así una señal clara de que Coahuila conserva una economía sólida, pero su principal motor industrial comenzó el año a menor velocidad.