Momentos de tensión se vivieron en un minisúper ubicado en la colonia Saltillo 2000, luego de que un cliente dejara a un perro aparentemente agresivo amarrado en el estacionamiento del establecimiento mientras realizaba sus compras.
Testigos señalaron que el animal se mostraba alterado y ladraba de manera constante, lo que provocó inquietud entre quienes ingresaban y salían del lugar.
Aunque el perro permaneció sujeto en todo momento y la situación no pasó a mayores, el hecho abrió el debate sobre los riesgos de dejar mascotas solas en espacios públicos.
Algunos ciudadanos cuestionaron qué habría ocurrido si el animal se hubiera soltado o si algún menor, por curiosidad, se hubiera acercado y hubiera resultado lesionado.
Tras salir del establecimiento, el propietario desató al perro, lo subió a su vehículo y se retiró del lugar sin que se registraran incidentes.
Sin embargo, el caso generó comentarios entre los presentes y en redes sociales, donde usuarios señalaron la importancia de actuar con responsabilidad al acudir con mascotas a establecimientos comerciales, especialmente cuando pueden representar un riesgo para otras personas.