La muerte de Paloma y Alex, dos menores que habitaban en la colonia Manantiales del Valle, ha generado consternación entre vecinos y comunidad escolar, en medio de las investigaciones sanitarias que mantienen las autoridades por presunta rickettsiosis, una enfermedad transmitida por la mordedura de garrapata y considerada de alto riesgo si no se atiende de manera oportuna.
Habitantes del sector señalaron que los menores eran parte visible de la vida cotidiana de la colonia. Aunque el trato era principalmente vecinal, coincidieron en que ambos eran niños alegres, sociables y presentes en la dinámica comunitaria.

“Los veíamos seguido, a veces jugando afuera, a veces cuando los llevaban a la escuela. Apenas el lunes vimos al muchacho grande. Todavía no lo asimilamos”, compartió una vecina.
Otros residentes recordaron que Paloma convivía con niñas y niños del sector y que ambos menores eran vistos con regularidad al salir o regresar de la escuela. “No éramos cercanos, pero siempre estaba el saludo. Es algo que nos deja muy impactados”, expresaron.
El caso ocurre en un contexto sanitario delicado para la región Sureste de Coahuila, considerada zona endémica de garrapata, donde la bacteria Rickettsia rickettsii puede estar presente durante todo el año.

Autoridades de salud han informado que, tras el fallecimiento de los menores, se activaron protocolos de vigilancia epidemiológica, con brigadas desplegadas en la colonia para fumigación, revisión de viviendas, desparasitación de mascotas y búsqueda de posibles casos adicionales.
Vecinos reconocieron que en la zona es común la presencia de perros callejeros y animales con dueño que deambulan en patios y calles, una situación frecuente en muchas colonias del municipio, lo que ha reavivado la preocupación por el cuidado del entorno, la limpieza de viviendas y la atención a las mascotas.