La fallida subasta de Altos Hornos de México (AHMSA) representa una burla para los trabajadores y habitantes de la Región Centro de Coahuila, consideró el empresario Juan Gerardo Oyervides Rodríguez. Cuestionó los mecanismos aplicados para comprobar la capacidad financiera de los interesados en adquirir la siderúrgica y manifestó su confianza en que los acreedores puedan construir una alternativa para rescatarla.
Señaló que el resultado del procedimiento volvió a generar frustración entre miles de familias que mantienen sus esperanzas en la recuperación de la acerera. Recordó que la prolongada suspensión de actividades ocasionó graves consecuencias económicas en Monclova y municipios cercanos, además de provocar que numerosos habitantes abandonaran la región para conseguir empleo en otras ciudades.
“Nos encontramos molestos porque este tipo de situaciones ya se salieron de control. No se está dando un respeto a la ciudadanía, no se está dando un respeto a nuestra gente”, manifestó al expresar su inconformidad por la manera en que se desarrolló el procedimiento de venta.
Oyervides Rodríguez sostuvo que una operación de semejante importancia no debió convertirse en un espectáculo que alimentara expectativas sin ofrecer resultados concretos. Consideró que las consecuencias trascienden a los trabajadores de AHMSA, pues también alcanzan a proveedores, establecimientos comerciales y numerosas actividades económicas que dependían directa o indirectamente de la siderúrgica.
Cuestiona falta de controles en subasta de AHMSA
El empresario puso en duda que se permitiera avanzar a un participante sin comprobar suficientemente su capacidad para cumplir las obligaciones económicas derivadas de su propuesta. Señaló que las condiciones financieras debieron verificarse con anticipación, especialmente por tratarse de una operación que mantiene pendiente el futuro de miles de trabajadores y sus familias.
También expresó inquietud por los datos difundidos acerca de la trayectoria del oferente y la supuesta reciente creación de una empresa relacionada con su participación. A su juicio, estos elementos ameritan una revisión que permita establecer si se cumplieron correctamente los requisitos exigidos para intervenir en el procedimiento judicial.
Consideró que las instancias responsables tenían la obligación de garantizar mayor certeza sobre los participantes antes de generar nuevas expectativas entre la población. Insistió en que los trabajadores llevan demasiado tiempo esperando una solución que permita recuperar sus salarios, prestaciones e indemnizaciones, por lo que resulta inadmisible prolongar la incertidumbre mediante propuestas sin respaldo suficiente.
Oyervides Rodríguez pidió que se investigue lo sucedido y se establezcan las posibles responsabilidades de quienes incumplieron las condiciones fijadas para participar en la subasta. Señaló que la comunidad necesita explicaciones sobre el desenlace del procedimiento y garantías de que situaciones semejantes no volverán a presentarse durante los siguientes intentos de venta.
“Queremos que las autoridades correspondientes echen mano, participen y que se castigue a quien realmente le está fallando a la ciudadanía”, declaró al solicitar una intervención institucional que permita esclarecer las circunstancias del proceso y determinar si existieron irregularidades que ameriten alguna sanción.
Asimismo, cuestionó las versiones relacionadas con un supuesto depósito de cinco mil pesos, cantidad que consideró incompatible con los compromisos económicos requeridos para adquirir una empresa de las dimensiones de AHMSA. Solicitó aclarar ese señalamiento y evitar que información de esta naturaleza continúe generando confusión entre los trabajadores y la población.
“No es posible que alguien ahora exhiba 5 mil pesos y que diga que ya pagó el compromiso. Eso es una burla para todos nosotros”, expresó al reiterar que cualquier interesado debe demostrar con hechos su capacidad para cumplir las condiciones financieras establecidas.
Confía en que Cargill y Afirme impulsen una solución
Ante la posibilidad de que Cargill y Grupo Afirme participen en la conformación de un consorcio para adquirir la siderúrgica, Oyervides Rodríguez manifestó una postura favorable. Consideró que las negociaciones entre los acreedores garantizados pueden representar una alternativa para encontrar una salida a la crisis que mantiene paralizada a la empresa.
El empresario se refirió al plazo de 90 días concedido para explorar una propuesta de adquisición y expresó su confianza en que las conversaciones permitan alcanzar resultados. A diferencia de los cuestionamientos formulados sobre el anterior oferente, destacó la trayectoria y capacidad económica que, desde su perspectiva, respaldan a ambas instituciones.
“Son empresas que todos conocemos, que sabemos que tienen solvencia, pero sobre todo, aparte de tener solvencia, saben trabajar”, afirmó al señalar que estas características pueden contribuir a generar mayor certidumbre sobre una eventual operación de compra de Altos Hornos de México.
Expresó su deseo de que las negociaciones concluyan favorablemente y no se repitan las complicaciones que impidieron concretar la subasta anterior. Insistió en que cualquier propuesta debe sustentarse en recursos comprobables y en un proyecto empresarial que permita recuperar la actividad productiva de la siderúrgica.
Oyervides Rodríguez destacó que la reactivación de AHMSA tendría efectos positivos para toda la Región Centro-Desierto, al recuperar fuentes de empleo y favorecer el movimiento económico. Añadió que una solución también podría abrir oportunidades para el regreso de familias que tuvieron que emigrar debido a la falta de trabajo.
Finalmente, sostuvo que la recuperación de la acerera debe mantenerse como una prioridad por sus implicaciones laborales, empresariales y sociales. Reiteró que los siguientes pasos del procedimiento requieren transparencia, participantes con capacidad financiera acreditada y condiciones que permitan avanzar hacia una solución definitiva para los trabajadores y la economía regional.