En el corazón de la Zona Centro de Saltillo, sobre la calle Juan Álvarez, existe un lugar donde la historia de la ciudad parece mezclarse con relatos que desafían toda explicación.
Se trata del Bar La Oficina, una antigua cantina que, además de sobrevivir al paso de los años y al desplome de su techo, se ha convertido en escenario de inquietantes historias paranormales.
Trabajadores y versiones que circulan sobre el establecimiento hablan de sombras que aparecen cuando hay pocos clientes, movimientos extraños y objetos que, aparentemente, se desplazan sin que nadie los toque. ¿Será imaginación o algo más permanece entre sus paredes?
Una de las historias que alimentan el misterio ocurrió cuando un hombre de aproximadamente 60 años perdió la vida a causa de un paro cardíaco mientras consumía bebidas alcohólicas en el lugar.
Según el relato, el hombre quedó sin vida sobre una de las mesas de la cantina. A este episodio se suma la presencia de un par de figuras de gnomos que fueron regaladas por un antiguo socio del negocio y a las que algunas personas atribuyen una energía extraña.
Aunque no existe evidencia que relacione estos hechos con los presuntos fenómenos paranormales, ambos forman parte de las historias que rodean a La Oficina.
Pero lo más inquietante serían las imágenes captadas por las cámaras de seguridad. En algunas grabaciones, según las versiones que circulan, una libreta parece salir disparada sin que nadie la toque, mientras que un control se mueve cuando el establecimiento está vacío.
También se habla de pequeñas luces que aparecen durante la visión nocturna y de sombras que parecen cruzar los accesos de los baños.
Hasta ahora, ninguno de estos sucesos cuenta con una explicación confirmada, pero la pregunta permanece entre quienes conocen la historia de esta antigua cantina: ¿serán simples coincidencias, efectos de la cámara o habrá alguien que, incluso después de la muerte, se niega a abandonar su lugar en La Oficina?