La mañana de este miércoles 22 de julio falleció Rocky, un perro de raza Gran Pirineo de 14 años de edad que permanecía bajo atención veterinaria tras las graves lesiones que sufrió durante la agresión ocurrida el pasado sábado, presuntamente a manos de Liliana N. El deceso fue certificado a las 9:05 de la mañana, luego de que el can no logró recuperarse pese a los esfuerzos realizados para salvarle la vida.
Durante las diligencias, el notario público Iván Garza dio fe del fallecimiento de Rocky, mientras que el médico veterinario Humberto Baca explicó que las múltiples lesiones y el severo daño ocasionado por la agresión provocaron un deterioro irreversible en el estado de salud del animal, lo que finalmente derivó en su muerte.
El especialista detalló las condiciones clínicas que presentaba el ejemplar y confirmó oficialmente que el deceso ocurrió a las 9:05 horas de este miércoles 22 de julio.
Con la muerte de Rocky, el proceso penal que enfrenta Liliana N. por el presunto delito de crueldad animal podría modificarse y tener repercusiones en su situación jurídica, al tratarse ahora de un caso en el que las lesiones culminaron con la muerte del animal. Serán la Fiscalía General del Estado y las autoridades judiciales quienes determinen las implicaciones legales que este nuevo hecho tendrá dentro de la investigación.
En audiencia, un juez de control resolvió vincular a proceso a Liliana “N” por su probable responsabilidad en el delito de violencia y crueldad contra los seres sintientes, al considerar que existen datos de prueba suficientes para continuar con el procedimiento penal.
Como medida cautelar, la imputada permanecerá en prisión preventiva justificada durante el desarrollo del proceso judicial.
Además, la autoridad judicial fijó un plazo de tres meses para la investigación complementaria, periodo en el que la Fiscalía General del Estado podrá integrar nuevos peritajes, declaraciones y demás elementos para fortalecer la carpeta de investigación.
La indagatoria inició tras la difusión de videos en redes sociales en los que presuntamente se observa a la mujer arrastrando a Rocky con una camioneta en el fraccionamiento Villas de San Miguel, en Saltillo, imágenes que detonaron una fuerte reacción ciudadana y la intervención de las autoridades.
Con la muerte del perro, el caso continúa bajo investigación y se mantiene como uno de los hechos de maltrato animal que mayor impacto han generado en Coahuila durante los últimos meses.